LA VIOLENCIA DE GÉNERO NOS AFECTA A TODOS

La violencia de género es un tipo de violencia física, psicológica, simbólica e institucional, ejercida contra cualquier persona o grupo de personas sobre la base de su orientación o identidad sexualsexo o género​ que impacta de manera negativa en su identidad y bienestar social, físico, psicológico o económico.​

La violencia de género presenta distintas manifestaciones, como actos que causan sufrimiento o daño, amenazas, coerción u otra privación de libertades.​ Estos actos se manifiestan en todos los ámbitos de la vida social y política, entre los que se encuentran la propia familia, el Estado, la educación, los medios de comunicación, las religiones, el mundo del trabajo, la sexualidad, las organizaciones sociales, la convivencia en espacios públicos, la cultura, etc.

«Aunque hombres y niños son frecuentemente víctimas/sobrevivientes de violencia sexual, las estadísticas confirman que la mayoría de las víctimas/sobrevivientes son mujeres y niñas»;​

Dentro de la noción de violencia de género se incluyen actos como asaltos o violaciones sexualesprostitución forzada, discriminación laboral, el aborto selectivo por sexo, violencia física y sexual contra personas que ejercen la prostitución, infanticidio en base al género, castración parcial o totalmutilación genital femeninatráfico de personas, violaciones sexuales en guerras o situaciones de represión estatal, acoso y hostigamiento sexual —entre ellos el acoso callejero—, patrones de acoso u hostigamiento en organizaciones masculinas, ataques homofóbicos y transfóbicos hacia personas o grupos LGBT+, el encubrimiento y la impunidad de los delitos de género, la violencia simbólica difundida por los medios de comunicación de masas, entre otros.

La violencia de género presenta diversas características diferentes a otros tipos de violencia interpersonal, y normalmente se la asocia a la violencia contra la mujer, aunque no son sinónimos debido a la amplitud que abarcan las distintas formas de violencia y a que no todos los estudios se enfocan en las definiciones, identidades y relaciones de género; así, no toda la violencia contra la mujer puede identificarse como violencia de género,​ ya que el término hace referencia a aquel tipo de violencia que tiene sus raíces en las relaciones de género dominantes existentes en una sociedad, por lo que es habitual que exista cierta confusión al respecto​ y por ende, existe cierta falta de consenso.

Tiende a confundirse con la violencia doméstica, término más restringido que, aunque está íntimamente relacionado,​ incluye la violencia «en el terreno de la convivencia familiar o asimilada, por parte de uno de los miembros contra otros, contra alguno de los demás o contra todos ellos», y donde se incluyen además de las mujeres, a niños, ancianos e inclusive varones.​ Para algunos juristas ambos términos son «confusamente utilizados en gran parte de los estudios jurídicos e incluso de las leyes o normas que se han encargado de su regulación».​ Algunas investigaciones utilizan «violencia de género en el espacio familiar» con el fin de diferenciarla.​

La violencia es un concepto de múltiples dimensiones y connotaciones, que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud incluye «el uso intencional de fuerza, poder físico, o amenazas, en contra de uno mismo, otra persona, o en contra de un grupo o comunidad, cuyo resultado desemboca con alta probabilidad en lesiones, muerte, secuelas psicológicas, o mal comportamiento».​ Los estudios que abordan este tema utilizan diversos términos para hacer alusión a ella, tales como agresión, conflicto, delincuencia, desórdenes de conducta, comportamiento criminal, comportamiento antisocial, violencia u otros; además, remiten a variadas teorías multidisciplinares, que han intentado definir desde su óptica, si el comportamiento violento es constitutivo del ser humano o nace de la influencia de la cultura.​

La Asociación Estadounidense de Psicología señala que la diversa evidencia existente sugiere que la violencia es un comportamiento aprendido, lo que no significa que factores psicológicos o temperamentales no estén relacionados con la manifestación de un comportamiento agresivo o violento, sino que, para muchos individuos, la violencia está subordinada a un conjunto de normas socioculturales y expectativas de roles que debe tener una persona en la sociedad.

De acuerdo con los datos del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades de España (actualizados al 22 de octubre, 2019), las víctimas mortales por violencia de género (según características relacionadas con la tutela institucional) están clasificadas de acuerdo al número de casos en total (49); de los cuales, hay algunos que ya cuentan con denuncias previas (22,4%), ya sean impuestas por la víctima (81,8% de las denuncias) o por terceros (18,2%), arrojando como resultados finales que el 77,6% de los casos presentados no cuentan con denuncias previas.​ Las relaciones de parentesco víctima-agresor fueron principalmente de pareja (71,4%), o ex pareja/en proceso de ruptura (28,6%).

Las comunidades autónomas que presentan mayor número de casos de víctimas mortales son (en orden): Andalucía (11), Cataluña, la Comunidad Valenciana, y las Islas Canarias (7 en cada una), y Madrid (6), mientras que las que menos casos presentaron (ninguno) fueron las Asturias, Castilla – La Mancha, Extremadura, Navarra, País Vasco, La Rioja, Ceuta y Melilla.​

El grupo de edad tanto de agresores como de víctimas que más agresiones presentó fue el de 41 a 50 años (20/49 y 24/49, respectivamente). Incluso se llegaron a suscitar suicidios por una parte de los agresores, que en porcentajes queda expresado como: suicidio consumado (28,6%), tentativa no consumada (6,1%) y sin tentativa (65,8%).

De acuerdo con la macroencuesta hecha por la misma institución en 2015, entre el 85,1% y 95% de las encuestadas (según grupos de edad; 16-75 o más años) aseguraron no haber sufrido física por parte de cualquier pareja tenida a lo largo de su vida, mientras que el porcentaje de encuestadas que alegaron haber sufrido violencia de moderada a severa oscila entre 1,6%-5,4% y 2,6%-9,1%, correspondientemente.

En España está vigente desde 2004 la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que incluyó varias medidas de diversa clase.

Sin embargo, su principal aportación ha sido habilitar el teléfono de ayuda a la mujer agredida, que es el 016, el cual está activo permanentemente (las 24 horas, los 7 días de la semana, y todos los días del año), y es gratuito. Puede atender en 51 idiomas. Este número no aparece en la factura del teléfono para evitar que el maltratador descubra que su pareja ha llamado allí, pero, dependiendo del caso, puede aparecer en otros registros, por lo que se recomienda hacer este tipo de llamadas desde un teléfono público o pedirle su teléfono a alguien para realizarlas.

También es posible avisar de casos de violencia de género en la Web de Colaboración Ciudadana por cualquier persona, y aportando sólo los datos que uno desee ya que no tienen carácter de denuncias.

¡Esto no es todo amig@!

Todos, absolutamente todos, hemos presenciado algún caso de este tipo de violencia. Las mujeres que lo sufrís calláis, enmascaráis la realidad, es mas, hasta creéis que os lo merecéis.

No denuncias a tu agresor quizás por vergüenza o porque es el padre de tus hijos. Te dices a ti misma ¿como voy a dejar sin padre a mis hijos, verdad? Te diré una cosa y, por favor, grabátela: TUS HIJOS TAMBIÉN SON VÍCTIMAS de esta violencia. La mayoría de los hijos también tienen que recibir atención psicológica.

Se que, ahora mismo, no tienes ganas de luchar, de seguir para adelante. Tu maltratador te ha bajado la autoestima al suelo, por favor y valga la revundancia, hazte a ti un favor y denuncia. No te lo mereces y tus hijos no se lo merecen.

Estoy aquí para ayudarte, quizás porque yo he sufrido no esa violencia pero quizás otro tipo de violencia, quizas porque he visto esta violencia en la calle o he oído gritos y me he quedado callada. Quizás por esa amiga a la que no escuche y se quito la vida porque no aguantaba más. Por todas ellas hoy quiero ayudarte a ti, se lo debo a ella y te lo debo a ti. Porque a cualquiera nos puede pasar, ponte en contacto conmigo, no importa la hora que sea, da tu gran paso hacia tu libertad y felicidad:

Entra en mi web: psicologiasinlimitacionesonline.com >>>

Whassappeame o llamame: +34 679 26 57 85 >>>

Escribeme un email y me cuentas: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com >>>

¡Por ti! ¡Por mi! ¡Por nosotras! ¿Hablamos?

¿ALGUNA VEZ TE HAS SENTIDO DISCRIMINADO?

En comportamiento social, la discriminación es el trato desigual hacia una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, diferencias físicas, políticas, de sexo, de edad, de condición física o mental, orientación sexual , etc.

La mayor parte de las personas afectadas por la discriminación son individuos pertenecientes a las denominadas minorías, pequeños grupos dentro de una sociedad, aunque hay muchos casos en los que estos grupos no son pequeños.

Existen tradiciones, políticas, ideas, prácticas y leyes discriminatorias en muchos países e instituciones en todas partes del mundo, incluso en territorios donde la discriminación está mal vista. En algunos lugares se ha intentado beneficiar a quienes habían sido tradicionalmente víctimas de discriminación a través de mecanismos de discriminación positiva, como el establecimiento de leyes de cuotas para favorecer el acceso de la mujer a los cargos de representación o para favorecer la contratación de personas con discapacidad.

La discriminación individual es aquella que se produce entre un individuo y otro. Es decir, cuando una persona trata de manera distinta y negativa a otra persona sin que exista una razón contextual diferenciada.

Esta forma de discriminación se contrapone a la discriminación colectiva, que ocurre cuando se da un trato diferenciado de un grupo a otro, negativo e inferior por las mismas razones. La discriminación colectiva la sufren los colectivos LGBT por ejemplo, y se da en casos de discriminación racial, como en EE. UU. durante los años 60 o las presiones que sufren aquellas personas que profesan ciertas religiones en países islamistas.

Existieron ciertos grupos minoritarios que no están efectivamente incorporados en la sociedad. Estos grupos están discriminando y se encuentran en una posición de «subordinación perpetua», lo cual se ve reflejado en la economía (clases menos favorecidas), en la política (estos grupos no tienen representación política) y en la vida social. Este tipo de discriminación se ve en el día a día; por ejemplo, la violencia física racial entre pandillas que se da en los Estados Unidos o en Europa.

El derecho ha sido utilizado como elemento de control por parte de los grupos predominantes, con objeto de mantener el statu quo. La discriminación ha sido una de las principales fuentes de desigualdad, debido a que, como ciertos grupos están marginados de las decisiones, se les priva de ciertos derechos fundamentales, tales como la salud, la seguridad social y la educación, entre otros muchos.

En las diferentes lenguas abundan términos que son utilizados con connotaciones racistas, clasistas o nacionalistas. También se utilizan las palabras para crear y mantener estereotipos. Existen muchas frases que expresan discriminación a las que estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta. Por todo esto, podemos decir que el lenguaje es una forma de discriminación y que hace que estas actitudes se vayan permeando por la sociedad que utiliza el lenguaje.

Sin embargo, se han hecho esfuerzos para parar la discriminación​ y asegurarle a estos grupos el respeto a sus derechos a través del mismo ejercicio del derecho.

Otras personas que pueden también ser objeto de discriminación son quienes poseen una condición de discapacidad, sea físicaintelectual, sensorial o relacionada con algún trastorno mental crónico (o cronificado). En estos casos la discriminación se manifiesta en diversas áreas como el derecho, la educación, el urbanismo, la cultura, la administración, la economía, el empleo, etc. Estas barreras que encuentran las personas con alguna de estas características son analizadas desde el llamado enfoque social de la discapacidad.

La discriminación por edad es aquella que discrimina o estereotipa con base en la edad de un individuo. ​ Consiste en una serie de creencias, normas y valores que son usados para justificar la discriminación o subordinación, más frecuentemente dirigida hacia adultos mayores o niños y adolescentes.

La discriminación de género es un fenómeno social que se basa en el conjunto de roles socialmente construidos, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados e inapropiados para hombres y mujeres. Puede ocasionar distintos problemas psíquicos y somatizaciones en comunidades.

El término homofobia hace referencia a la aversión (fobia, del griego antiguo Φόϐος, fobos, ‘pánico’) obsesiva contra hombres o mujeres homosexuales, aunque generalmente también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales, y las que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y los hombres con ademanes tenidos por femeniles o las mujeres con ademanes tenidos por varoniles.

La importancia de conocer el contenido y alcance de los derechos humanos, es poder ejercerlos y hacerlos valer ante los órganos competentes. Si bien los principales obligados son las autoridades y los servidores públicos, todos debemos respetar los derechos humanos de las personas independientemente de su orientación sean heterosexuales, lesbianas, gay, bisexuales, transgéneros, travestis

La discriminación de los diestros hacia los zurdos se ha dado que en muchas culturas y religiones consideran a la mano izquierda como «la mano del demonio».​ Hace años, el cuerpo de docentes trataba que niños y niñas zurdos escribieran con la mano derecha o «correcta». Siendo iguales las cualidades del ser humano, que tanto los zurdos como los diestros tienen, el trato debería ser el mismo respecto a su lateralidad.

Otro tipo de discriminación se da en el momento en que las mujeres son limitadas o rechazadas, cuando se encuentran embarazadas, o padecen alguna enfermedad relacionada con el embarazo. Las mujeres embarazadas tienen derecho a ser tratadas de la misma manera que aquellas que no lo están, y tiene derecho a tener acceso a las mismas oportunidades.  Un jefe o patrón, no puede negar la contratación a una mujer embarazada que cumpla con los requisitos del puesto solicitado. Así como también tiene la obligación de ceder licencias por maternidad, tratando a la mujer de la misma manera que trataría a un empleado incapacitado temporalmente.

La discriminación religiosa puede manifestarse en la limitación al acceso a la enseñanza, servicios de salud, o a cargos públicos e incluso los miembros de las comunidades religiosas pueden ser encarcelados o asesinados debido a su afiliación o a sus creencias religiosas. Así mismo, esta forma de discriminación puede afectar a quienes manifiestan públicamente no creer en ninguna religión.

 Carl Jung distinguía la personalidad en introvertida y extrovertida. Las personas introvertidas pueden ser objeto de discriminación y burlas, con epítetos tales como “autista”, “mudo”, etc. Donde más se da este tipo de segregación es en escuelas, trabajo, vida cotidiana. Las escuelas de mente muy cerrada tratan de forzar a los alumnos a que se junten con otros, cortando así su personalidad y desarrollo. Este tipo de discriminación es muy poco hablada, casi legal. En efecto, por este motivo este tipo de discriminación fomenta actitudes como el bullying y el mobbing.

Mentalismo o cuerdismo describe la opresión y discriminación sobre una característica o condición mental concreta o supuesta de una persona. Esta discriminación puede ser o no definida en términos de trastorno mental o déficit cognitivo. La discriminación se basa en factores como estereotipos sobre neurodivergencia,

Existen 8 formas de discriminación: (1) Discriminación directa, (2) Discriminación cognitiva, (3) Discriminación no cognitiva, (4) Discriminación jerárquica, (5) Discriminación reflexiva, (6) Discriminación de segundo orden, (7) Discriminación de primer orden y (8) Discriminación epistémica. 

¡Esto no es todo amig@ mio!

Mucha gente sufre hoy en día discriminación por indole de sexo, de discapacidad, de raza, de enfermedades,…

Yo soy una de estas personas. Desde que nací he sufrido muchas discriminaciones sencillamente por mi discapacidad. La gente dice que la sociedad ha cambiado, dicen que guardan un tanto por ciento para discapacitados, dicen, dicen, dicen,..

La realidad es muy diferente y si tienes una discapacidad como la mia sabes que lo que digo es cierto.

Esta mañana lo único que he sentido es ganas de llorar ante una sociedad que discrimina, una sociedad a la que es mejor mirar para otro lado quizas para apaciguar su conciencia.

Debemos estar unidos por ello propongo que me llameis o whassapeeis conmigo porque tal vez unidos nunca vuelva a pasar lo que me ha pasado a mi.

Por favor, contactar conmigo para que nunca falte alguien para desahogarnos:

Web: psicologiasinlimitacionesonline.com >>>

WhassApp: +34 679 26 57 85>>>>

Correo eléctrónico: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com

Entre todos podemos hacer que esta sociedad cambie y que todos podamos decir un ¡BASTA YA!

¿CONOCES EL TRASTORNO DIFÓRICO PREMESTRUAL?

El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es una enfermedad que se genera en las mujeres una o dos semanas antes del inicio del período menstrual. Dicho trastorno está caracterizado por dos fases que se denominan fase folicular y fase lútea. La fase folicular ocurre con el comienzo de la menstruación y termina con la ovulación, mientras que la fase luteínica empieza con la ovulación y termina con el sangrado menstrual. El TDPM afecta aproximadamente al 3% de las mujeres.

La causa del TDPM se desconoce, sin embargo, para saber los síntomas y consecuencias del TDPM es necesario realizar una historia clínica del paciente, así como también una secuencia de exámenes físicos, como por ejemplo, un examen pélvico y una evaluación psiquiátrica para descartar otros posibles desórdenes.

Otro criterio que debe tomarse en cuenta es que para una buena evaluación clínica del TDPM el paciente que sufre de esta enfermedad psicológica debe anotar los síntomas más frecuentes, así como también los días y el momento en que esto ocurre para poder ayudar al médico a encontrar las causas y los posibles tratamientos.

Los síntomas del TDPM son similares a los del SPM. Sin embargo, casi siempre son más graves y debilitantes. Estos también incluyen al menos un síntoma relacionado con el estado de ánimo. Los síntomas se presentan durante la semana justo antes del sangrado menstrual. Con más frecuencia mejoran al cabo de unos cuantos días después de que comienza el período.

A continuación, encontrará una lista de los síntomas más comunes del TDPM​: (1) Falta de interés en las actividades diarias y en las relaciones con los demás, (2) Fatiga o falta de energía, (3)Tristeza o desesperanza, posibles pensamientos suicidas, (4) Ansiedad, (5) Sentimiento de pérdida de control, (6) Deseo vehemente por consumir ciertos alimentos o comer en exceso (7) Altibajos en el estado de ánimo con ataques de llanto, (8) Ataques de pánico, (9) Irritabilidad o ira persistente que afecta a otras personas, (10) Distensión abdominal, sensibilidad en las mamas, dolores de cabeza y dolor muscular o articular, (11) Problemas para dormir, (12) Problemas para concentrarse, (13)Inflamación de encías y muelas, (14) Gastroenteritis aguda, (15) Palpitaciones, (16) Bruxismo, (17)Gastritis aguda.

Varias guías médicas expertas proporcionan los criterios de diagnóstico para el TDPM. El diagnóstico puede ser ayudado haciendo que las mujeres que buscan tratamiento para el TDPM utilicen un método de registro diario para registrar sus síntomas. ​ El registro diario ayuda a distinguir cuándo se experimentan alteraciones del estado de ánimo y permite distinguir más fácilmente el PMDD de otros trastornos del estado de ánimo. Con el TDPM, los síntomas del estado de ánimo están presentes solo durante la fase lútea, o las últimas dos semanas, del ciclo menstrual. Si bien los síntomas del estado de ánimo del TDPM son de naturaleza cíclica, otros trastornos del estado de ánimo son variables o constantes en el tiempo. Aunque existe una falta de consenso sobre el instrumento más eficiente para confirmar un diagnóstico de TDPM, varias escalas validadas para registrar síntomas premenstruales incluyen el Calendario de Experiencias Premenstruales (COPE), Registro Diario de Severidad de Problemas (DRSP) y Registro Prospectivo de la severidad de la menstruación (PRISM). En el contexto de la investigación, a menudo se aplican límites numéricos estandarizados para verificar el diagnóstico. ​ La dificultad de diagnosticar el TDPM es una de las razones por las que puede resultar difícil para los abogados citar el trastorno como una defensa del delito, en los casos muy raros en los que el TDPM está supuestamente asociado con la violencia criminal.

El TDPM no se puede diagnosticar con ningún examen físico ni pruebas de laboratorio. Se debe elaborar la historia clínica completa y llevar a cabo un examen físico (incluso un examen pélvico), pruebas de la tiroides y una evaluación psiquiátrica para descartar otras afecciones.

El hecho de mantener un calendario o un diario de los síntomas puede ayudar a las mujeres a identificar los síntomas más problemáticos y los momentos en que hay mayor probabilidad de que se presenten. Asimismo, esta información puede ayudar a su proveedor de atención médica a diagnosticar el TDPM y determinar el mejor tratamiento.

El trastorno disfórico premenstrual se presenta con mayor énfasis que el síndrome premenstrual (SPM), puesto que, además de una mayor depresión tanto física como psíquica, los síntomas son más graves; sin embargo, algunos estudios clínicos han señalado que los factores sociales, culturales, biológicos y psíquicos intervienen en la formación tanto del trastorno disfórico premenstrual como del síndrome premenstrual.

Varios medicamentos han recibido apoyo empírico para el tratamiento del PMDD. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) son el medicamento base.51314​ La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado cuatro ISRS para el tratamiento del PMDD: fluoxetina (disponible como genérico o como Prozac o Sarafem), sertralina (Zoloft), paroxetina (Paxil) y escitalopram oxalato (Lexapro). A diferencia de los tratamientos para los trastornos depresivos, no es necesario tomar los ISRS a diario, sino que solo se pueden tomar en la fase lútea o durante los síntomas del TDPM. Esto se debe a que quienes responden a los ISRS generalmente experimentan un alivio de los síntomas en uno o dos días.

 Otro tratamiento aprobado por la FDA para el TDPM es el anticonceptivo oral con etinilestradiol y drospirenona (una nueva progestina) que se toma en un esquema 24-4 (24 píldoras activas, 4 píldoras inactivas).​ Se ha demostrado que los anticonceptivos hormonales que contienen drospirenona y niveles bajos de estrógeno ayudan a aliviar los síntomas graves de PMDD, al menos durante los primeros tres meses de uso.​ La idea detrás del uso de anticonceptivos orales es suprimir la ovulación y, por lo tanto, suprimir las fluctuaciones de las hormonas sexuales.

Otro tratamiento, que generalmente se usa cuando otras opciones han fallado, es la inyección de un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina. Estos medicamentos crean una condición similar a la menopausia, temporal, inducida por medicamentos. Se recomienda la adición de estradiol para prevenir la pérdida ósea a largo plazo; esto generalmente requiere la adición simultánea de progesterona para prevenir la hiperplasia endometrial inducida por estradiol.

Los síntomas del TDPM pueden volverse tan intensos que interfieren con la vida diaria de una mujer. Las mujeres que sufren de depresión pueden presentar síntomas peores durante la segunda mitad de su ciclo menstrual y pueden requerir cambios en su medicamento. Algunas mujeres con TDPM tienen pensamientos suicidas. El suicidio en mujeres con depresión es mucho más probable que ocurra durante la segunda mitad de su ciclo menstrual. El TDPM puede estar asociado con trastornos en la alimentación y el tabaquismo.

¡Esto no es todo amig@!

Después de esta exposición sabes perfectamente lo que es un trastorno disforico premestrual, sabías de memoria los síntomas pero no sabías que se llamaba así.

En Psicología lo consideramos un trastorno porque las mujeres que lo padecen se sienten muy mal esos días anteriores al periodo mestrual y eso les impide hacer una vida normal esos días.

Si eres mujer seguro que lo estas sufriendo o lo has sufrido alguna vez a lo largo de tu etapa fertil de tu vida o conoces a alguien que lo esta padeciendo ahora mismo. Y, si eres hombre, has visto mil veces esta sintomatología en amigas, hermanas, primas, vecinas,… Lo típico que se dice siempre “uy que rara esta hoy esta mujer, estara en esos días o seguro que tiene la regla”. Os suena ¿verdad?

Este trastorno, como cualquier otro trastorno psicológico, tiene solución y no tiene sentido estar sufriendo sabiendo que en vez de sufrir puedes estar disfrutando solo sabiendo gestionar lo que sientes en esos días determinados del mes.

Tú misma, elige vivir padeciendo o vivir sin padecer este trastorno. Si eliges la segunda opción (vivir sin padecer este trastorno puedes contactar conmigo por medio de:

Entrando en mi web: http://www.psicologiasinlimitacionesonline.com >>>

Teléfono o whassapp: +34 679 26 57 85 >>>

Escribeme un correo electrónico o e-mail: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com >>>

¿Hablamos?

¿Y SI TIENES DELIRIOS?

En psiquiatría y psicologíadelirio («salir del surco al labrar la tierra») es un síntoma propio de las psicosis. No debe confundirse con delírium o síndrome confusional agudo, pues son entidades diferentes.

En psicopatología, se define delirio como una creencia que se vive con una profunda convicción a pesar de que la evidencia demuestra lo contrario. No debe confundirse con confabulacióndogmailusiónalucinación y otros efectos de percepción alterada.

El concepto de delirio suele usarse dentro del contexto neurológico o psiquiátrico. El delirio por sí mismo no se considera un trastorno mental, ya que diferentes trastornos mentales comparten la característica común de la presencia de delirios. Algunos de los trastornos mentales que cursan con delirios son los enmarcados dentro del ámbito psicótico: esquizofreniamaníatrastorno bipolar o depresión con síntomas psicóticos.

La palabra ha evolucionado hasta significar la creencia de que «se sale» de la norma establecida por el grupo social. En el lenguaje cotidiano, describe una creencia que es falsa, extravagante o derivada de un engaño. En psiquiatría, implica que la creencia es patológica (el resultado de una enfermedad o proceso de una enfermedad). Como patología, es distinta de una creencia basada en información falsa o incompleta o de ciertos efectos de la percepción que se denominan, con más precisión, apercepción o ilusión.

Los delirios suceden normalmente en un contexto neurológico, aunque no están vinculados a ninguna enfermedad en particular y se ha encontrado que ocurren en el contexto de muchos estados patológicos (físicos y mentales). Sin embargo, tienen importancia particular en el diagnóstico de las psicosis y, particularmente, en la esquizofrenia, la manía y los episodios del trastorno bipolar. También pertenece a la nosología psiquiátrica en forma de un síndrome delirante, definitorio junto a los síndromes alucinatorios y disociativoautistas de todas las psicosis.

El delirio o idea delirante debe cumplir varios requisitos: (1)ser firmemente sostenida pero con fundamentos lógicos inadecuados; (2) ser incorregible con la experiencia o con la demostración de su imposibilidad; y (3) ser inadecuada para el contexto (por ejemplo, cultural) del sujeto que la sostiene.

Estos requisitos son necesarios porque hay muchas ideas que pueden ser sostenidas con firmeza y convicción más o menos incorregibles por diversas personas (por ejemplo, ideas religiosas o políticas) y, sin embargo, no constituir delirios: se requiere que el proceso por el que se llega a la convicción sea inadecuado.

Por ejemplo, un sujeto puede afirmar que es portador de una verdad que debe propagar por el mundo, dado que escuchó su nombre en la televisión. El delirio no se diagnostica por la convicción de «ser portador de una verdad que revelar» (muchas personas podrían decir algo parecido), sino por la forma extravagante por la que llega a esa convicción (haber escuchado su nombre por la televisión).

Generalmente, ante la argumentación de que eso no tiene lógica, el sujeto persiste en su convicción. Dado que no es una convicción habitual, habría que verificar si acaso pertenece a algún grupo religioso que sostenga convicciones similares; sin embargo, incluso en este caso, los propios miembros de su grupo podrían haber detectado una alteración de la lógica del pensamiento que considerarían extraña. En ese caso, la idea se considera delirante.

Entendido como mecanismo de defensa frente al derrumbe de la estructura del Yo, los delirios son el último recurso para mantener la identidad.

La psicopatología clásica los clasifica como: (1) delirios impositivos: el mecanismo de defensa que se activa lo hace por exaltación, y con su conducta la persona manifiesta la necesidad de comunicar, compartir y buscar adeptos a su sistema de creencias, (2) delirios defensivos: el mecanismo de defensa que se activa lo hace por depreciación, y con su conducta la persona manifiesta la necesidad de alejarse de los otros, busca protección y ocultarse.

Sin embargo, la clasificación moderna distingue entre: (1) sistematizados: las creencias están organizadas en torno a un núcleo teórico, con coherencia y estructura interna, de forma que todas las preguntas que se le hagan pueden ser respondidas adecuadamente, con lógica y orientación finalista; es común en las psicosis paranoidesagudas o crónicas; (2) no sistematizados: conjunto de ideas y creencias delirantes mal sostenidas, sin coherencia interna, con pocos recursos, donde no hay un núcleo ni razones que organicen los pensamientos, de forma que las preguntas no obtienen respuestas adecuadas; muy común en la esquizofrenia; (3) delirio encapsulado: ideación delirante que no se instala en el foco de la vida del paciente, donde este presta una atención relativamente baja; en la entrevista psiquiátrica, el paciente puede confesar que tiene estas ideas, pero resulta claro que no se trata de un fenómeno que tenga una incidencia importante en su vida, en la manera de establecer los vínculos y mantenerlos, etc.  (4) delirio parafrenizado: designa aquellas formas de delirio sistematizados y encapsulados de carácter fabuloso, expansivo, confabulatorio o fantástico que el paciente suele no confesar en las primeras entrevistas, aun cuando, movido por estas ideas, venga realizando desde hace tiempo ciertos comportamientos que satisfagan la ideación delirante.

Otra forma de cconceptualizarlos es dividirlos en: (1) Delirios no patológicos: todas aquellas creencias dentro de la realidad (ser rico, ser famoso, haber descubierto la vacuna contra el VIH/SIDA, descubrir la cura contra el cáncer, etcétera) son pequeñas formas de perderse en una interfase de ilusión que crea la mente. Quizás la forma más fácil de diferenciarlos del delirio verdadero es que este es «apodíctico», es decir, irreductible a cualquier contrastación racional, y parten de un conocimiento personal no compartido e incierto, (2) Delirios extraños todas aquellas creencias que están fuera de la realidad reconocida por las ciencias (creer que es posible robar el pensamiento, resucitar a personas fallecidas).

El delirio encapsulado se define como la locura razonante porque, salvo por una idea delirante muy específica, el paciente funciona sin dificultades en la mayoría de los aspectos de su vida, y puede llegar a pasar totalmente desapercibido; únicamente hasta que alguien le habla de ese tema el paciente empieza a delirar y a comportarse de forma enajenada.

La Escuela Francesa los clasifica en función del polo del Self o Yo que está afectado y la relación entre el Yo y los Otros (si son por exaltación o impositivos, o si son por depreciación o defensivos): (1) Polo actitudinal: por exaltación: delirios mesiánicosreligiosos y místicos; por depreciación: delirios persecutorios, de condenación y de autoinculpación (síndrome Windigosíndrome de Capgrassíndrome de Frégolifolie à deuxlicantropíaheutoscopia o heutoscopíasíndrome de inmigraciónsíndrome de las prisiones, etcétera). (2) Polo intelectual: por exaltación: delirios de grandeza, inventores e idealistas (parafrenia); por depreciación: delirios reivindicativos y juicios querulantes. (3) Polo corporal: por exaltación: delirios negadores de enfermedad; por depreciación: delirios hipocondríacos y de invasión corporal (síndrome de CotardKorodismorfofobia). (4) Polo erótico: por exaltación: delirios erotomaníacos (síndrome de Clérambault); por depreciación: delirios celotípicos (síndrome de Otelo)

Es importante reseñar que existe un grupo de psicosis caracterizadas por delirios confusionales, entre los que cabe destacar la psicosis postparto, las bouffée delirantes y las pseudopsicosis.

¡Esto no es todo amig@!

Un delirio no tiene porque implicar un trastorno mental. Tal y como has visto un delirio no es patológico cuando te das cuenta de que lo que te esta pasando en un momento dado no es real, es fruto de un estrés severo o cualquier otra circunstancia dura y traumática para tí.

De todas formas si te preocupa que no sepas distinguirlo porque estas sometido a situaciones emocionales duras, o tal vez, conoces a alguien y la quieres ayudar,… siempre puedes ponerte en contacto conmigo a través de:

Mi web: http://www.psicologiasinlimitacionesonline.com >>>>

Llamame o whassappeame: 679 26 57 85 >>>>

Enviame un correo electrónico: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com >>>>

¿Hablamos?

¡NO TE IMAGINAS EL PROCESO DE DUELO!

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano y que ha sido muy estudiado a lo largo de la historia. En la actualidad se encuentra en discusión el tema de si otras especies también tienen sentimientos de duelo como los seres humanos, y en algunas de ellas se han observado comportamientos peculiares ante la muerte de sus congéneres.

Según el modelo descrito por el libro de la doctora Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004) “On death and dying”, el duelo se manifiesta en cinco fases: (1 )Fase de Negación. Negarse a sí mismo o al entorno que ha ocurrido la pérdida, (2) Fase de Enfado, Indiferencia o Ira: Estado de descontento por no poder evitar la pérdida que sucede. Se buscan razones causales y culpabilidad. (3) Fase de Negociación. Negociar consigo mismo o con el entorno, entendiendo los pros y contras de la pérdida. Se intenta buscar una solución a la pérdida a pesar de conocerse la imposibilidad de que suceda. (4) Fase de Dolor Emocional (o depresión). Se experimenta tristeza por la pérdida. Pueden llegar a sucederse episodios depresivos que deberían ceder con el tiempo. (5) Fase de Aceptación. Se asume que la pérdida es inevitable. Supone un cambio de visión de la situación sin la pérdida; siempre teniendo en cuenta que no es lo mismo aceptar que olvidar.

El duelo suele durar entre 6 meses y un año, cuando se trata de la pérdida de un ser querido muy allegado (Padre, Madre, hijo, cónyuge…). En el caso de que los síntomas no cesaran después de estos períodos de tiempo y provocaran problemas para desenvolverse en su vida rutinaria, es muy importante acudir a un profesional de la psiquiatría y/o psicología, ya que la persona afectada puede estar sufriendo un episodio de depresión crónico, lo que implicaría un duelo patológico. No siempre se cumplen todas las etapas​ ni necesariamente ocurren en el orden señalado.

Por elaboración del duelo se entiende el transcurso del proceso desde que la pérdida se produce hasta que se supera. Esta elaboración puede comenzar antes de la pérdida, en el caso de que esta se pueda prever con cierta antelación.

En relación con la elaboración previa o duelo anticipatorio, existe el preduelo, si bien son conceptos diferentes.

Algunos determinantes que influyen en la elaboración del duelo en caso de muerte son los siguientes: el tipo de relación afectiva con el fallecido, duración de la enfermedad mortal y la agonía, en caso de existir, grado de parentesco, carácter de la muerte, aspecto del cadáver, grado de dependencia, género del superviviente, apoyo socialredes sociales, ideas religiosas o filosóficas o espirituales, presencia o no de otras experiencias de duelo.

A esto habría que añadir el factor cultural y social, que puede hacer que la elaboración del duelo difiera mucho, si bien no deja de ser fundamental el tipo de vínculo y el apego que el deudo tenía con el ser fallecido. Otro factor a considerar es la presencia de terceros a los que la pérdida les afecte, con lo que se puede dar un duelo solidario.

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano y que ha sido muy estudiado a lo largo de la historia.

Duelo es el nombre del proceso psicológico, pero hay que tener en cuenta que este proceso no se limita a tener componentes emocionales, sino que también los hay fisiológicos y sociales. La intensidad y la duración de este proceso y de sus correlatos serán proporcionales a la dimensión y al significado de la pérdida.

Ha sido observado que la visión que tiene el individuo de la muerte provoca distinto tipo de vivencia del duelo. Así por ejemplo, cuando el doliente tiene esperanza en una vida futura como el “cielo” en la religión cristiana, la experiencia negativa de la pérdida se mitiga, pudiendo incluso, ser motivo de alegría y celebración, tal como ocurre en la orden monástica de la Cartuja.

La manifestación externa del duelo es el luto, que es su expresión más o menos formalizada y cultural. El duelo psicológico tiene en el luto su correlato más social.

El duelo también se puede exteriorizar con llantos, rabia, ataques violentos y un buen número de reacciones, todas ellas consideradas “normales” en esos momentos. Hay que tener en cuenta que los especialistas reconocen que para una buena elaboración y superación del duelo no es aconsejable querer huir de esas sensaciones de dolor, pues no se pueden enfrentar si no se sienten. Lo contrario es la negación de la pérdida, lo que llevaría a comportamientos desadaptativos.

El duelo no es una enfermedad, aunque puede llegar a serlo si su elaboración no es correcta. Diferentes autores han dado diferentes tipologías de duelo, si bien se carece de una tipología comúnmente aceptada por todos: 1. Duelo bloqueado: Ocurre una negación a la realidad de la pérdida, donde hay una evitación del trabajo de duelo, y un bloqueo emocional-cognitivo que se manifiesta a través de conductas, percepciones ilusorias, síntomas somáticos o mentales o relacionales. 2. Duelo complicado: Síntomas o conductas de riesgo sostenidas en el tiempo y de intensidad riesgosas para la salud dentro de un contexto de pérdida. 3. Duelo patológico: La persistencia o intensidad de los síntomas ha llevado a alguno o varios de los miembros de la familia a detener la vida laboral, social, académica, orgánica.

Para cuidar a los pacientes agonizantes, el profesional de la salud debe aceptar y reconocer su propia mortalidad y examinar el significado personal de muerte.

La red informal de apoyo de grupos de iguales era muy importante a la hora de ayudar a los profesionales a experimentar un duelo eficaz. El estrés relacionado con el contacto prolongado con un paciente agonizante o su familia debe ser enfocado durante el tiempo efectivo del cuidado y después de la muerte. Las relaciones de apoyo entre colegas y profesionales de la salud son importantes para la provisión de cuidados emocionales y físicos al enfermo terminal y a la familia. Los profesionales sanitarios también se valen de estrategias reductoras del estrés. Ejemplos de tales estrategias comprenden el mantenimiento de hábitos adecuados de salud, el ejercicio regular y las actividades recreativas. El uso de un álbum de recortes con cartas a clientes que han muerto en las que el cuidador comparte sus pensamientos y sentimientos respecto a la importancia de la vida del enfermo es otra manera de conservar recuerdos y facilitar la resolución del duelo.

¡Esto no es todo amig@!

Ya se que siempre me repito en esta frase pero es una de mis favoritas; en todos los aspectos de la sociedad, de la vida en que vivimos, siempre hay mucho mas que decir, contar y compartir con los demás.

Desafortunadamente esta pandemia se ha llevado muchas cosas importantes para ti, cosas que siempre has creido que se podían hacer. Las muertes por covid y las restrinciones en las relaciones sociales son los dos pilares en los que hoy se cimentan y se endurecen los procesos de duelo.

El número de personas que han muerto solas en un hospital es una bestialidad, recuerdo el 2 de abril de 2020, aquí, en España, la cifra fué de 1000 muertos en un día. Familias que no han podido dar un último adios a sus muertos, que ni siquiera han podido velar el cadaver, simlemente (y con suerte) han podido asistir al crematorio, recoger las cenizas y dar una cristiana sepultura a esas cenizas.

El covid no es la única causa de muerte a pesar de que el miedo a contagiarnos es elevado. Accidentes de trafico como el que ayer miercoles trunco la vida del cantante y presentador Alex Casademunt, siguen los distintos tipos de cancer, enfermedades degenerativas e incurables,…………para todo esto, para todas estas situaciones en las que tu no estas preparado para afrontarlas, en todas ellas se manifiestan los pensamientos, sentimientos y conductas en procesos de duelo.

Si quieres hablar porque algo te preocupa, has perdido algo o alguien importante para ti puedes contactar conmigo en:

Entrando en mi web: psicologiasinlimitacionesonline.com>>>>>

Llamame o whassappea conmigo en el +34 679 26 57 85>>>>

Escribeme un correo electrónico: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com>>>>>

¿Hablamos?

BULIMIA: UNA FORMA DE AUTOLESIÓN

La bulimia o bulimia nerviosa es un trastorno alimenticio y psicológico caracterizado por la adopción de conductas en las cuales el individuo se aleja de las formas de alimentación saludables, consumiendo comida en exceso en períodos de tiempo muy cortos, seguido de un período de arrepentimiento, el cual puede llevar al individuo a expulsar el exceso de alimento a través de vómitos o laxantes. El miedo a engordar afecta directamente a los sentimientos y emociones de la persona que sufra el trastorno, influyendo de esta manera en su estado anímico que en poco tiempo desembocará en problemas depresivos.

La población en riesgo está formada sobre todo por mujeres de cualquier clase social en zonas industrializadas como: Estados UnidosAmérica Latina en general, la Unión Europea, Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

La bulimia nerviosa se inicia generalmente en la adolescencia o al principio de la vida adulta; generalmente en las mujeres ya que de cada 10 casos solo uno es un hombre. Los atracones suelen empezar después o durante un período de régimen dietético.​

Otra de las causas es la presión sociocultural que ocupa un importante lugar e induce a adolescentes a pretender alcanzar un cuerpo delgado y esbelto. Esto se puede ver evidenciado en, por ejemplo, comerciales donde aparecen mujeres de esbeltas figuras, o la moda textil en donde pareciera que solo se fabrica ropa para personas muy delgadas. Por lo general esta enfermedad se da en adolescentes con problemas en su autoestima, es decir, dependen de alguien ya sea un familiar o un particular, muchas veces al perder esta autonomía, la persona la compensa con un control excesivo de la dieta.

La tasa de mortalidad se sitúa en un 5%.  El 20 % de las mujeres con bulimia siguen luchando contra el trastorno después de diez años.

Una de sus características esenciales consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad, sensación de angustia y pérdida de control mental por haber comido en «exceso». Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a surgir episodios de ingestas compulsivas.

Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.

Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga lo emplean el 80-90% de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticosenemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.

Algunos ejemplos de estas conductas no saludables son vomitar, abusar de laxantes y diuréticos, usar saunas o baños calientes para perder líquido corporal, hacer ejercicio excesivo, fumar para saciar el apetito, restringir o evitar alimentos, tomar pastillas para adelgazar y restringir el consumo de líquidos. Estos trastornos alimentarios y otras conductas para perder peso pueden causar problemas de salud a corto o largo plazo tales como erosión dental, deficiencias nutricionales, irregularidades menstruales, baja densidad óseadeshidratación y estrés por calor. Se han reportado arritmias cardiacas en personas con anorexia nerviosa y bulimia nerviosa. Los trastornos renales, como cálculos renales e insuficiencia renal, también se han reportado en estas poblaciones.

El tratamiento es más eficaz en las primeras fases del proceso de este trastorno pero, dado que la bulimia suele esconderse fácilmente, el diagnóstico y el tratamiento no suelen presentarse solo hasta que este problema ya se ha convertido en un ingrediente permanente en la vida del paciente.

En el pasado, las personas con bulimia eran hospitalizadas con objeto de poner fin al patrón de atracones y purgas, y se le daba de alta en cuanto los síntomas habían desaparecido. Pero este procedimiento ya no es frecuente hoy en día, dado que de esa manera solo se ponía atención a lo más superficial del problema y, poco después, cuando los síntomas volvían, lo hacían con una intensidad mucho mayor.

Varios centros de tratamiento en instituciones (internamiento) ofrecen apoyo a largo plazo, consejería e interrupción de los síntomas. La forma más común de tratamiento actualmente incluye terapia de grupo psicoterapia o terapia cognitivo-conductual. Las personas con anorexia o con bulimia suelen recibir el mismo tipo de tratamiento y formar parte de los mismos grupos de tratamiento. Esto se debe a que, en muchos casos, los pacientes padecen de ambas enfermedades de manera simultánea. Algunos denominan a este fenómeno «intercambio de síntomas». Estas formas de terapia se centran tanto en los síntomas que llevan al individuo a presentar estos comportamientos, como en los síntomas relacionados con la alimentación. Además los psiquiatras suelen recetar antidepresivos o antipsicóticos. Los antidepresivos se presentan en diferentes formas, y el que ha mostrado resultados más prometedores es la fluoxetina.

Los antipsicóticos se utilizan, aquí, en dosis menores que las que se aplican a los casos con esquizofrenia. Con un trastorno de la alimentación, el paciente percibe la realidad de otra manera y tiene grandes dificultades para comprender qué significa comer en condiciones «normales». Desafortunadamente aún no se sabe cuáles serán los resultados a largo plazo de los tratamientos que han venido aplicándose a muchos pacientes con este problema. Por lo pronto, las investigaciones más recientes indican que un 30 por ciento de los pacientes recaen rápidamente, mientras que el 40 por ciento presentan síntomas crónicos.

La prontitud del tratamiento es uno de los factores más importantes para mejorar el pronóstico. Aquellas personas que lo reciban en las primeras fases del trastorno, tendrán una recuperación mejor y más permanente.

Los trastornos en la alimentación presentan tasas elevadas de morbilidad y mortalidad y pueden afectar durante años la vida de los pacientes y de quienes les rodean. Se sabe relativamente poco acerca de los efectos o consecuencias a largo plazo de la bulimia. Las investigaciones más recientes sugieren que el pronóstico es diverso. La bulimia puede presentarse como un padecimiento a largo plazo, fluctuante durante muchos años, o bien como un problema de salud episódico, precipitándose en función de los eventos y crisis de la vida de quien la padece. A corto plazo, algunos informes médicos sugieren que hay una mejoría del 50 por ciento en el comportamiento (en los atracones y en las purgas) en aquellos pacientes que pueden comprometerse con un tratamiento. Aún no han podido identificarse factores consistentes que permitan predecir el resultado del tratamiento. Sin embargo, la gravedad de las secuelas de las purgas puede ser un indicador importante del pronóstico; los desequilibrios electrolíticos, la esofagitis y la hiperamilasemia reflejan el hecho de que las purgas fueron más graves, y quizá generarán un pronóstico más desalentador. En casos graves, la persona puede fallecer como consecuencia de un atracón muy grave, o incluso puede suicidarse.​ En muchas ocasiones el enfermo presenta síntomas como ansiedad y suele ingerir ansiolíticos excesivamente para revertir el síntoma.

¡Esto no es todo amig@!

Desde la infancia has pasado por periodos de tiempo en los que has estado con algunos kilitos de más. Siempre ha habido personas que, queriendo o sin querer, han pronunciado las terribles palabras: ¡Que gordit@ eestas! o ¡Te encuentro mas gordito! o cualquier otra frase que te han llevado a reducir la cantidad de alimentos que has ingerido o incluso, en un acto compulsivo de atracón alimenticio te has provocado el vomito o has tomado purgantes.

Todos hemos pasado la adolescencia donde la opinión de los demás nos influye en nuestro comportamiento general.

Todos hemos ido de tiendas y nos ha gustado una falda, un pantalón,..,. y no nos servia. Aún más cuando no tenían una talla mas. O, siempre has utilizado la talla 36 y, de pronto, en una determinada marca de pantalones, te compras la 38 o la 40 porque la 36 no te entra. Y te dices a ti mism@: “tengo que adelgazar como sea”

Seguro que te suena todo esto ¿verdad? Todo esto es normal si adelgazas bajo unas directrices de un médico endocrino, se converte en un trastorno si tienes episodios de atracones seguidos de la toma de purgantes o induciendote el vomito. No tienes por que avergonzarte de ello, no estas loc@, solo existe una distorsión en tu cabeza que hace que te veas gordit@, pero la realidad es que no lo estas.

Si todo esto te suena ponte en contacto conmigo a través de:

Entra en mi web: psicologiasinlimitacionesonline.com>>>

Mandame un e-mail a: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com>>>

Llamame o whassappeame: +34 679 26 57 85>>>

¿Hablamos?

TODO LO QUE NO TE HAN CONTADO SOBRE TU INTELIGENCIA

La inteligencia se ha definido de muchas maneras, incluyendo: la capacidad de lógicacomprensiónautoconcienciaaprendizajeconocimiento emocionalrazonamientoplanificacióncreatividadpensamiento crítico y resolución de problemas. En términos más generales, se puede describir como la capacidad de percibir o inferir información, y retenerla como conocimiento para aplicarlo a comportamientos adaptativos dentro de un entorno o contexto.

La inteligencia se estudia con mayor frecuencia en humanos y evoluciona y cambia con la edad. Los niños, jóvenes y adultos tienen su propia escala de inteligencia, en cuanto a los mayores, se habla de deterioro de sus escalas cognitivas.

La escala típica para medir la inteligencia es la prueba de Weschler: WAIS para adultos; WISC para jóvenes y WPPSI para preescolares.

Algunas pruebas del WAIS para adultos como la prueba de cubos que miden la capacidad manipulativa e inteligencia general, la prueba de semejanzas que miden la capacidad de abstracción desde un nivel concreto a uno más abstracto, prueba de vocabulario, etc.

Por lo tanto, los índices del WAIS comprenden la comprensión verbal, el razonamiento perceptual, la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento.

Globalmente, podemos entender la inteligencia como una capacidad mental (como la creatividad por ejemplo) que puede ser entendida de manera diferente, aun estando las diversas concepciones conectadas entre ellas.

Por un lado , la inteligencia Natural o inteligencia A, es una disposición biológica e innata del individuo que constituiría el núcleo básico de la inteligencia.

Por otro lado, la inteligencia Social o inteligencia B, cotidiana, observable a partir del comportamiento.

Finalmente, la tercera concepción haría referencia a una inteligencia Psicométrica o inteligencia C, investigada a partir de su evaluación con test psicológicos. A esta medida se le llama CI, se trata de un estimador parcial de la capacidad.

Por lo tanto, podemos visualizar la inteligencia Natural (A) y la Psicométrica (C) como componentes de la inteligencia Práctica o B, siendo l’A la base disposicional y siendo la C la operativización en términos de rendimiento.

Dada la generalidad del concepto inteligencia es conveniente familiarizarse con términos como capacidad, aptitud, habilidad, destreza.

La capacidad es un concepto genérico que designa la potencialidad para realizar una conducta en términos de eficacia y nivel de ejecución. La capacidad y aptitud son conceptos similares, disposiciones en alguna medida innatas, las cuales ejecutan un comportamiento adaptativo. La aptitud tiene un significado más específico.

Habilidad y destreza son conocimientos prácticos y técnicos adquiridos mediante el aprendizaje, el entrenamiento y la práctica. Cuando estos se han centrado en materias o tascas muy específicas, se dice que han desarrollado una competencia específica, o que una persona es competente en un área determinada. Es evaluada en términos de rendimiento o ejecución.

El rendimiento es una determinada tarea que se verá mediatizada tanto por la disposición innata (capacidad) como por los grados de destreza en la materia. El rendimiento y la ejecución son el nivel de obtención de resultados (aciertos) en una tarea.

La psicometría es la disciplina que se encarga de las mediciones psicológicas. Los primeros trabajos de psicometría surgieron para evaluar la inteligencia mediante diversos test cuya aplicación permitía estimar el cociente intelectual de los individuos, una medida que se suponía aproximada al concepto de la inteligencia. Los criterios de cientificidad más extendidos en psicometría para la aceptación de los tests de inteligencia son la fiabilidad y la validez, medidas obtenidas generalmente a través de técnicas estadísticas basadas en la correlación, como el análisis factorial o la regresión lineal.

Algunos de estos test ofrecen una única medida, un “factor general de inteligencia“, (o Factor G en términos de la Teoría bifactorial de Charles Spearman) que se determina comparando el rendimiento del sujeto con el obtenido por su grupo de referencia, en condiciones similares. Otros tests, sin embargo, están diseñados bajo un marco teórico diferente, y en consecuencia permiten la estimación de varias medidas independientes correspondientes a los distintos tipos de inteligencia.

El cociente intelectual o cociente de inteligencia —abreviado CI; IQ en inglés— es la relación entre la inteligencia de un individuo medida con un test de inteligencia y la inteligencia media cronológica, es decir, la esperable por su edad.​

Con la finalidad de hallar un método de correlacionar la edad mental con la edad cronológica William Stern (1912) formuló el cociente intelectual. Esta nueva medida de la inteligencia consistía en la división entre la edad mental y la edad cronológica multiplicada por 100. El valor 100 obtenido cuando ambas coinciden representa el nivel normal de inteligencia.

Los primeros test de inteligencia los realizaron Alfred Binet y Théodore Simon en 1905, y tres años después aparecieron las primeras escalas de inteligencia destinadas a evaluar a niños de entre tres y doce años. Fue en el informe de 1908 donde introdujeron formalmente el concepto de “edad mental”, enumerando específicamente los tres a ocho ítems que podían pasar la mayoría de los niños de cada nivel de edad.​ En los años 30 David Wechsler lo adaptó a otros grupos de edad.

En el marco de la Teoría de la evolución, para que cualquier rasgo o característica se mantenga y se desarrolle ha de otorgar alguna ventaja a los individuos que la presentan.

En el caso de la inteligencia referida al ser humano, hay varias teorías que pretenden explicar el proceso

La pedagogía es la ciencia que estudia la educación humana y elabora técnicas que faciliten el aprendizaje; los pedagogos muestran gran interés en los diferentes aspectos relacionados con la inteligencia y sus factores condicionantes, tanto psicológicos y biológicos como socio-culturales. Algunos de estos condicionantes son:

  • Factores hereditarios: el carácter hereditario no significa una relación lineal ni que se encuentre predeterminado. La combinación de genes ofrece multitud de posibilidades. Estudios realizados con gemelos idénticos (monocigóticos) y mellizos (dicigóticos) ayudan a establecer estas diferencias. Es un factor más, no determinante.
  • Otros factores biológicos: la migración de mayor densidad de neuronas especializadas en almacenar conocimiento, desde el tronco encefálico hacia la corteza cerebral, crea conexiones sinápticas más entrelazadas en los primeros meses de vida.
  • Factores ambientales: el entorno del individuo es crucial para el desarrollo de la inteligencia; situaciones muy opresivas pueden limitarla al generar inestabilidad emocional. El medio sociocultural es muy importante en el desarrollo intelectual de un individuo. Un sujeto que se desarrolle en un ambiente con adecuados estímulos cognitivos puede desarrollar mayores aptitudes intelectuales frente a un sujeto que se críe en un ambiente con pobreza de estímulos.
    • Educación: una educación esmerada puede proporcionar valiosas herramientas para desenvolverse.
    • Motivación: un individuo puede desarrollar mejor su inteligencia si es motivado por su familia o personas de su en torno a mejorar su percepción cognitiva.
    • Hábitos saludables: una dieta sana genera mejores condiciones para desarrollarse. Dormir adecuadamente facilita el desarrollo de los procesos cerebrales. El alcohol y otras drogas pueden llegar a incapacitar al individuo.

¡Esto no es todo amig@ mio!

Seguro que hoy tienes un montón de pensamientos, sentimientos u obsesiones que no te dejan dormir. Te levantas día a dia angustiado tal vez porque no sabemos que sucedera en cada instante. Aquello que, hasta hace un año, lo teniamos como algo normal, el hecho de salir de casa a la hora que queramos, ver un amanecer por ejemplo, hoy por hoy lo tenemos prohibido.

Tu día a día se esta convirtiendo en un agobio y, la verdad es que no sabes como gestionar toda esta sobreinformacion que nos llega a traves de los distintos medios de comunicación. Lo que ayer era blanco hoy es negro. Hasta hace 15 días las mascarillas quirúrgicas nos protegian del COVID, hoy necesitamos las FFP2. Por supuesto, todo nos satura y nos acarrea un presupuesto en mascarillas que hay mucha gente que no dispone.

Todo esto nos pasa a todos no solo a ti, o a ti, o a ti. Pero lo importante es saber como gestionar esos pensamientos, emociones o sentimientos para que nuestro día a día sea lo mas “normal” posible. Por ello te propongo que te pongas en contacto conmigo a traves de estas vías:

Visitando mi web: http://www.psicologiasinlimitacionesonline.com>>>>

Telefono o whassapp: +34 679 26 57 85

Escribeme un correo electrónico: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com

¿Hablamos?

¿QUE TE MOTIVA?

La motivación puede definirse como «el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando y aumentando con ello, el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o acción, o para que deje de hacerlo». Otros autores definen la motivación como «la raíz dinámica del comportamiento»; es decir, «los factores o determinantes internos que incitan a una acción».​ La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta. La palabra deriva del latín motivus o motus, que significa ‘causa del movimiento’.

En psicología y filosofía, la motivación implica estados internos que dirigen el organismo hacia metas o fines determinados; son los impulsos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Este término está relacionado con «voluntad» e «interés».

Las distintas escuelas de psicología tienen diversas teorías sobre cómo se origina la motivación y su efecto en la conducta. Todas aportan, desde diferentes perspectivas, conceptos clarificadores que explican cómo se origina (Para obtener éxito, culminar una expectativa, satisfacer un deseo).

La motivación puede concebirse como un ciclo en el cual los pensamientos influyen en los comportamientos y estos dan lugar al desempeño el cual impacta en los pensamientos y el ciclo empieza de nuevo. Cada etapa del ciclo se compone de diversas dimensiones que incluyen estados, creencias, intenciones, esfuerzos, donde todo esto puede afectar a la motivación que un individuo experimenta.

La idea de que los seres humanos somos racionales y que la conducta humana está guiada por la razón es vieja. Sin embargo, investigaciones recientes (en Satisficing por ejemplo) ha debilitado significativamente la idea de homo œconomicus o de una perfecta racionalidad en favor de una racionalidad limitada.

La motivación puede dividirse en dos teorías diferentes conocidas como motivación intrínseca (interna) o motivación extrínseca (externa). La primera viene del entendimiento personal del mundo y no depende de ningún incentivo externo ya que no necesita ningún tipo de reforzamiento ya que son motivadas por sí mismas desde la persona y la segunda depende de incentivos externos, y se enfoca principalmente en ayudar a la realización de una tarea como un medio para alcanzar un fin.

Algunos factores extrínsecos pueden ser: el dinero, el tiempo de trabajo, viajes, coches, cenas, bienes materiales, las opiniones ajenas,…

Todos estos factores pueden incrementarse o disminuirse en el espacio alrededor del individuo; sin embargo, los factores intrínsecos dependen del significado que le dé la persona a lo que hace. Si bien es cierto, los llamados factores extrínsecos también dependen de esta interpretación de la persona, éstos pueden cambiarse radicalmente de forma muy rápida, mientras que los intrínsecos requieren de un trabajo de asimilación más adecuado a la mente del individuo. Los factores intrínsecos tratan de los deseos de las personas de hacer cosas por el hecho de considerarlas importantes o interesantes.

Existen tres factores intrínsecos importantes: 1.-  Autonomía: el impulso que dirige nuestras vidas, libertad para tener control sobre lo que hacemos, .2.- Maestría: el deseo de ser mejor en algo que realmente importa. 3.- Propósito: la intención de hacer lo que hacemos por servicio a algo más grande que nosotros mismos.

La motivación intrínseca ha sido estudiada desde principios de la década de 1970. La motivación intrínseca podría definirse como el autodeseo de buscar cosas nuevas y nuevos retos, para analizar la capacidad de uno mismo, observar y adquirir más conocimiento. Está impulsada por un interés o placer por la tarea en sí misma, y reside en el individuo en lugar de depender de presiones externas o el deseo de recompensa.

El fenómeno de la motivación intrínseca fue reconocido por primera vez en estudios experimentales sobre la conducta animal. En estos estudios, se hizo evidente que los animales manifestaban comportamientos impulsados por la curiosidad, en ausencia de recompensa.

La motivación intrínseca es una tendencia motivacional natural y es un elemento fundamental en el desarrollo físico, social y cognitivo.

Que un empleado se convierta en un profesional de tecnologías de la información porque quiere aprender cómo los usuarios de los ordenadores interactúan con las redes informáticas, es un ejemplo de motivación intrínseca. El empleado tiene la motivación intrínseca de adquirir más conocimiento.

Motivación de trabajo «es un conjunto de fuerzas energéticas que se originan tanto dentro como más allá de ser un individuo, para iniciar un comportamiento relacionado con el trabajo y para determinar su forma, dirección, intensidad y rendimiento».​

Mientras que la motivación a menudo puede utilizarse como una herramienta para ayudar a predecir el comportamiento, varía considerablemente entre los individuos y a menudo debe combinarse con la capacidad y los factores ambientales para influir realmente en rendimiento y comportamiento. Debido a la función de motivación en que influyen en el rendimiento y comportamiento laboral, es clave para las organizaciones a comprender y estructurar el ambiente de trabajo para fomentar comportamientos productivos y desalentar a aquellos que son improductivos.

La motivación en los colaboradores de una compañía es de vital importancia debido a que ellos darán todo de sí en pro de un objetivo personal u organizacional. La motivación laboral se da mediante la relación de recompensas y rendimiento; ya que este tipo de incentivos les da mérito o reconocimiento a labores asignadas.

Un personal altamente motivado le aporta ideas creativas e innovadoras a la compañía que quizás podrán generarle éxito al grupo de trabajo en la organización.

La motivación exige que haya alguna necesidad de cualquier grado; esta puede ser absoluta, relativa, de placer o de lujo. Para que una persona esté motivada hacia algo debe considerar que ese “algo” es necesario o conveniente. La motivación es lo que genera en la persona el impulso para emprender una acción que satisfaga esa necesidad.

Un término opuesto a motivación es desmotivación, generalmente definido como un sentimiento de desesperanza ante los obstáculos o como un estado de angustia y pérdida de entusiasmo, disposición o energía.

Aunque la desmotivación puede verse como una consecuencia normal en las personas cuando se ven bloqueados o limitados sus anhelos por diversas causas, tiene consecuencias que deben prevenirse.

Para el Renny Yagosessky, Ph.D en Psicología, conferencista y escritor, la desmotivación es un estado interior limitador y complejo, caracterizado por la presencia de pensamientos limitantes y sensación de desánimo, que se origina como consecuencia de la generalización de experiencias negativas, propias o ajenas, y una auto-percepción de incapacidad para generar los resultados deseados.

Desde su punto de vista, la desmotivación puede resultar claramente nociva si se convierte en una tendencia recurrente o estable, pues tiende a afectar la salud, a limitar la capacidad de vinculación y a desfavorecer la productividad por cuanto afecta la confianza en uno mismo, el flujo de la creatividad, la capacidad de tomar riesgos y la fuerza de voluntad.

¡Esto no es todo amig@!

En tu día a día tienes un millón de preocupaciones que, a veces, te impiden seguir adelante y tener la vida normal que siempre has soñado. A veces, te cuesta un montón el mero hecho de levantarte de la cama cada día bien porque tienes miedo a lo que pueda ocurrir o, tal vez, porque no encuentras sentido a nada de lo que haces.

Tal vez tienes tu pequeño negocio que en tu día a día tienes mas perdidas que ganancias o, peeor aún, todo son perdidas. Seamos claros, a veces te dan ganas de tirar por la borda los esfuerzos que has realizado año tras año porque, ahora mismo no ves sentido a nada.

Contacta conmigo y hablamos, no vas a perder nada. Lo puedes hacer por estas tres vías:

Entra en mi web: psicologiasinlimitacionesonline.com>>>

Mandame un whassapp o llamame al 679 26 57 85 >>>>>>>

Escribeme un email: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com>>>>

¿Hablamos?

PREVENCIÓN DE SUICIDIOS

Prevención del suicidio es un término paraguas para los esfuerzos colectivos de organizaciones locales, profesionales de la salud y relacionados, para reducir la incidencia del suicidio en nuestra sociedad.

Más allá de las intervenciones que permiten parar un intento de suicidio, los métodos también incluyen el tratamiento de síntomas psico-sociológicos de desórdenes depresivos, la mejora de estrategias de afrontamiento de personas que, de otra forma, considerarían suicidarse, la reducción de la prevalencia de condiciones que constituyen factores de riesgo y la oferta de esperanza de una vida mejor para las personas que lo necesitan.

Los esfuerzos incluyen medidas preventivas y proactivas en los ámbitos de la medicina y la salud mental, así como la salud pública, entre otros campos.

Como los factores de protección y los factores de riesgo aparentemente desempeñan papeles significativos en la prevención, no se puede contemplar el suicidio solamente desde la perspectiva médica o de salud mental. Los factores de protección, como el apoyo social y el compromiso social, son las circunstancias positivas y los recursos personales y sociales que aumentan la resiliencia y reducen la probabilidad de suicidio y otros comportamientos de alto riesgo relacionados. La prevención del suicidio presenta riesgos para los profesionales de la salud en lo que se refiere a sufrimiento emocional por sus pacientes y la posibilidad de demandas judiciales por mala praxis.

Conocer las señales de alerta puede permitir que quienes las adviertan en una persona le faciliten ayuda.

Entre dichas señales pueden citarse: 1.-Ideación suicida: pensar, hablar o escribir sobre el suicidio, 2.- Hacer planes para suicidarse, 3.- Abuso de drogas, 4.- Falta de propósitos vitales, 5.- Preocupación, agitación e incapacidad para dormir, 6.- Sensación de estar atrapado, 7.- Desesperanza, 8.- Apartamiento de los amigos, la familia o la sociedad, 9.- Enfado, rabia o búsqueda de venganza, 10.- Temeridad e impulsividad, 11.- Cambios bruscos de humor, 12.- Depresión y 13.- Sensación de inutilidad.

Además, el Instituto de Salud Mental de Estados Unidos incluye la sensación de ser un estorbo, el aumento de la ingesta de drogas y los fuertes dolores —tanto físicos como emocionales— como señales de que alguien puede intentar suicidarse.​

Se han desarrollado muchos métodos para prevenir el suicidio. Entre ellos se cuentan conversaciones directas con las personas en riesgo, cribado, reducción del acceso a medios letales e intervención social. La medicación con litio puede reducir el riesgo en ciertas situaciones. Las charlas terapéuticas, ​ incluidas las telefónicas, también pueden ayudar.

Una forma eficaz de valorar los pensamientos suicidas es que un experto hable directamente con la persona que los tiene, le pregunte sobre depresión y valore sus planes de suicidio y cuándo y cómo podría intentarlo. ​ Contrariamente a lo que se piensa, hablar del suicidio no da ideas. Sin embargo debe hacerse con cuidado, preocupación y compasión. La táctica es reducir la tristeza y asegurar que a otra gente le importa la persona que está triste. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja no decir que todo se arreglará, ni minimizar los problemas presentes, ni dar falsas esperanzas sobre asuntos serios. ​ La conversación debería ser gradual y tener lugar solo cuando la persona esté dispuesta a hablar de sus sentimientos. Se postula el modelo ÍCARO (personaje mitológico que fue el primero que supuestamente voló, ICARE por sus siglas en inglés, que también significan “A mí sí me importas”): Identificar el pensamiento, Conectar con él, Atribuirle pruebas, Reestructurar el pensamiento y Organizar la expresión de sentimientos a partir del pensamiento reestructurado.

Esta reducción de las posibilidades que una persona tiene a su alcance para matarse es un importante componente de la prevención del suicidio.​ También se denomina “restricción de medios”.

Los investigadores y quienes formulan políticas sanitarias han teorizado y demostrado que la restricción de medios puede reducir los índices de suicidio, porque dificulta la acción durante el episodio de depresión, pasado el cual disminuye el riesgo.​ También hay pruebas significativas de que restringir el acceso a puntos de atracción para suicidas, como puentes y acantilados, reduce los suicidios, mientras que otras intervenciones como colocar carteles o aumentar la vigilancia en estos sitios parecen ser menos eficaces.​ Uno de los más famosos ejemplos de restricción de medios es el del gas ciudad en el Reino Unido. Hasta los años 1950, el método de suicidio más común en ese país era respirar intencionadamente el gas de la cocina, que tenía un alto porcentaje de monóxido de carbono, muy tóxico. En 1958 se empezó a sustituir el gas ciudad por gas natural (virtualmente libre de monóxido de carbono) y durante la siguiente década el número de suicidios bajó, lo que se debió enteramente al brusco descenso de los envenenamientos intencionados con monóxido de carbono.

La post-prevención es un neologismo formado sustituyendo el prefijo pre- de prevención por pos, y significa, una vez que el daño ya está hecho, intentar que afecte lo menos posible. Es un término empleado solamente en suicidiología. Cada suicidio consumado afecta a un mínimo de 6 personas. La posvención se aplica a las personas afectadas por el suicidio de un individuo. Esta intervención facilita el duelo, reduce la culpa y la preocupación, y disminuye los efectos del trauma.

Se promueve una adecuada aflicción para conseguir una catarsis y apoyar las capacidades adaptativas antes de intervenir para atajar la depresión (la cuarta fase de un proceso normal de duelo) y otros desórdenes psiquiátricos. También se proporciona posvención para minimizar el riesgo de suicidios imitativos, pero falta un protocolo estándar basado en evidencias. Sin embargo el objetivo general del especialista en salud mental es disminuir la probabilidad de que otros copien el comportamiento suicida del fallecido como estrategia para lidiar con la adversidad.

La planificación del afrontamiento es una intervención innovadora basada en fortalezas que intenta satisfacer las necesidades de las personas que buscan ayuda, entre ellas las que padecen ideaciones suicidas. Al analizar por qué alguien pide ayuda, la valoración y gestión de riesgos se queda en lo que necesita esa persona, y la valoración de necesidades se centra en las necesidades de esa persona.5455​ La prevención del suicidio basada en la planificación del afrontamiento se apoya en las estrategias de afrontamiento.

El afrontamiento se considera una respuesta humana normal y universal ante emociones desagradables. Las posibles intervenciones van desde la baja intensidad (por ejemplo autoconsuelo) hasta la alta (por ejemplo terapia con un profesional de la salud mental). Planificando el afrontamiento se apoya socialmente a las personas con distrés y se les proporciona resiliencia y un sentimiento de pertenencia. ​ La planificación proactiva del afrontamiento supera las implicaciones del fallo al intentar suprimir conscientemente determinados pensamientos. El modelo biopsicosocial​ para enseñar un afrontamiento saludable mejora la regulación emocional y disminuye los recuerdos de emociones desagradables.​ Una buena planificación del afrontamiento reduce estratégicamente la ceguera por falta de atención de una persona a la vez que desarrolla su resiliencia y sus capacidades de autorregulación.

Existen muchas organizaciones sin ánimo de lucro, como el Teléfono de la Esperanza, que sirven para las personas que necesitan hablar con alguien. El primer programa documentado para la prevención del suicidio se inició en 1906, a la vez en Nueva York y Londres, por la Liga Nacional Salva Una Vida y el departamento de prevención de suicidios del Ejército de Salvación,​ respectivamente.

¡Esto no es todo amig@!

¿Alguna vez se te ha pasado por la cabeza quitarte de en medio? Tú no eres la unica persona que, en un momento determinado, lo ha pensado. Tal vez tengas a alguien cercano que por causa de esta pandemia tiene pensamientos suicidas y con ello una muy baja autoestima y depresión.

Esta situación de crisis sanitaria y económica nos deja una incertidumbre hacia que pasará mañana que antes no teniamos. Nos acecha una sensacion de inseguridad que da lugar a miedos y a la propia ansiedad.

La verdad es que a tod@s nos cuesta levantarnos de la cama por la mañana, quizas tu negocio se ha ido a piqué, estas continuamente preocupad@ por no contagiarte………….mil pensamientos pasan por tu cabeza en tu día a dia.

Puedes conectar conmigo por:

Correo electronico: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com

Teléfono o whassapp: 679 26 57 85

Visita mi web: psicologiasinlimitacionesonline.com

¿Hablamos y pruebas?

¿ERES UNA PERSONA IMPULSIVA?

La impulsividad es un estilo cognitivo, término usado en psicología. Es la predisposición a reaccionar de forma inesperada, rápida, y desmedida ante una situación externa que puede resultar amenazante, o ante un estímulo interno propio del individuo, sin tener una reflexión previa ni tomar en cuenta las consecuencias que pueden provocar sus actos.

En la impulsividad predomina la baja tolerancia al estrés y la frustración, la falta de control de impulsos, y los comportamientos agresivos, que pueden poner en riesgo al individuo que puede llegar a ser asociado a actos delictivos. Una persona impulsiva puede calificarse como imprudente, arriesgada, poco reflexiva, insensata, natural, inconsciente, rápida e irresponsable.

La impulsividad y la búsqueda de sensaciones novedosas son, generalmente, altas en la adolescencia y bajas en la vejez. La impulsividad adolescente puede ser disfuncional y funcional. La disfuncional afecta al potencial intelectual innato de los jóvenes porque los que son impulsivos tienen problemas en su aprendizaje, el cual les permite desarrollar su potencial. Así, las competencias vinculadas a la inteligencia cristalizada son afectadas pero no las de inteligencia fluida. Por eso los resultados académicos, la desconfianza hacia los demás y los sentimientos de ira son variables explicadas por la impulsividad disfuncional. Tanto la funcional como disfuncional propician que los adolescentes respondan de forma agresiva, pero la primera está vinculada con el aspecto cognitivo (hostilidad) de la agresividad y la segunda con aspectos emocionales e instrumentales de la misma.

La ansiedad es una emoción que se da en todas las edades y actúa como un sistema de protección que ayuda a reaccionar ante estímulos de peligro. En la etapa adolescente los niveles de ansiedad se elevan. Lo que se explica por los cambios biológicos, anatómicos y psicológicos. Estudios correlacionales señalan que un estilo parental autoritario se asocia con niveles altos de impulsividad donde la ansiedad tiene una función mediadora en aquella relación.​Los adolescentes con niveles altos de ansiedad e impulsividad son altamente vulnerables a sufrir anorexia o depresión, a la presencia de conductas autolíticas, trastornos bipolares, o alteraciones psicológicas graves. La relación de alta ansiedad e impulsividad para explicar el trastorno bipolar es significativa. Estudios correlacionales realizados a población adolescente, señalan que mayores niveles de impulsividad implican menores grados de reflexión. Aquello permite entender que en altos niveles de activación cognitiva y de rumiación, características de la ansiedad generalizada, se den menores grados de impulsividad.

La agresividad es una habilidad que se encuentra dentro del repertorio comportamental humano que tiene como objetivo obtener beneficios al realizar situaciones conflictivas. Las conductas agresivas son favorecidas en individuos con elevada impulsividad. Existen dos tipos de agresión: reactiva y proactiva. La reactiva afirma que las conductas agresivas se dan por la activación de afectos negativos, como la ira, provocación y frustración. También, es llamada “agresividad impulsiva”. Así, la agresión reactiva es una respuesta conductual hacia una provocación percibida imaginaria o real. La proactiva engloba a las conductas agresivas que son planificadas o motivadas para la realización de un fin determinado. Por ejemplo, con ella se pueden solucionar conflictos interpersonales o sociales. Puede ser usada por el agresor como una estrategia para que obtenga beneficios u objetivos. Ambas agresiones comparten las mismas formas verbales y físicas de expresión social. Pero difieren en cuanto las motivaciones que las activan.​Otro enfoque teórico señala que existen tres tipos de agresividad: la premeditada, por motivos médicos y la impulsiva. La premeditada señala a las conductas agresivas aprendidas en el contexto social a lo largo del tiempo que varían de cultura a cultura. Por motivos médicos, se refiere a las conductas agresivas como síntomas de patologías (daños neurológicos, trastornos cerebrales, etc). La impulsiva, son las conductas agresivas que pueden presentar las personas impulsivas por la falta de autocontrol de sus impulsos y de reflexión antes de actuar. Los tres tipos de agresividad no son excluyentes. Las variables que explican a la agresividad impulsiva son la ira-hostilidad (rasgo de personalidad), disfunciones en el lóbulo parietal y frontal y escaso procesamiento de la información. La habilidad para solucionar problemas sociales disminuye la probabilidad de aparición de conductas agresivas aunque las personas sean impulsivas. A nivel fisiológico se explica la relación entre la agresividad y la impulsividad, ya que la agresividad impulsiva se caracteriza por predisposiciones genéticas, bajos niveles de serotonina, incapacidad de autocontrol aunque el sujeto lo desee y actuación sin pensar.

La impulsividad disfuncional es un predictor de la conducta delincuente y del trastorno antisocial adolescente. Klinteberg, Andersson, Magnusson & Stattin encontraron que la impulsividad era un predictor directo de la delincuencia con violencia en una cohorte de hombres de 13 a 26 años.​ La impulsividad funcional que está relacionada con la agresividad reactiva, no figura como una variable predictora para las conductas antisociales juveniles. La impulsividad disfuncional que está correlacionada con la agresión proactiva son factores de riesgo para la aparición de conductas delictivas entre los adolescentes. Los estudios estadísticos señalan que tanto hombres como mujeres presentan las mismas probabilidades de desarrollar conductas antisociales si presentan las variables de impulsividad y agresión proactiva. La impulsividad funcional está relacionada con el aspecto cognitivo de la agresión; es decir, con pensamientos que activan emociones hostiles desencadenantes de acciones agresivas, tanto verbales como físicas. Está más presente en los varones que en las mujeres adolescentes.

La pertenencia a pandillas juveniles está asociada con las conductas antisociales de la impulsividad. Incluso, los pandilleros mismos son a menudo víctimas de estos delitos. No obstante, las pandillas juveniles también pueden proveer capital social, sentido de pertenencia y un propósito para los jóvenes marginados. Por ello, se ha planteado identificar los factores asociados con la afiliación de jóvenes a pandillas, y las diferencias entre los jóvenes afiliados y los no afiliados. Comprender estas relaciones es esencial para reducir los niveles de pertenencia a pandillas y la incidencia de la violencia que se relaciona con ellas.

Una revisión sistemática de ocho estudios, realizados en cinco países y la región del Caribe, examinó los factores predictivos de la pertenencia a pandillas juveniles a lo largo de cinco esferas sociales: individual, de pares, familiar, escolar y comunitario. Se hallaron relaciones significativas con determinados factores para cada una de estas esferas. Por ejemplo, en la esfera individual, la delincuencia y el consumo de sustancias están relacionados con la pertenencia a pandillas, al igual que la falta de supervisión parental en la esfera familiar. Estos resultados, sin embargo, se basan en un pequeño número de estudios, por lo cual estas conclusiones son limitadas.

¡¡¡Esto no es todo amig@!

Si te interesa el tema de la impulsividad, trastornos psicológicos y/o psiquiatricos relacionados con el tema de la pérdida del control de los impulsos tales como trastornos de déficit de atención con o sin hiperactividad, ludopátia o juego patológico, trastornos por consumo de sustancias, conductas adictivas,….

Realizo consultas online los lunes, miércoles y viernes via Skype, videollamada a través de Facebook o sencillamente videollamada por whassapp. Consultas presenciales son los martes y jueves. En ambos casos pide cita previa por correo electrónico o por teléfono/whassapp.

Conecta conmigo:

Por correo electrónico: psicologiasinlimitaciones@hotmail.com >>>

Por teléfono o whassapp: +34 679 26 57 85 >>>

Visita mi página web: http://www.psicologiasinlimitacionesonline.com >>>

¿Hablamos?