TUS DERECHOS, MIS DERECHOS

El derecho es un conjunto de principios y normas generalmente inspirados en ideas de justicia y orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad y cuya observancia es impuesta de forma coactiva por parte de un poder público.​ El conjunto de principios y normas jurídicas de un Estado determinado constituye su ordenamiento jurídico. El derecho es el objeto de estudio de la ciencia del derecho. El derecho guarda una íntima conexión con la política, la economía, la sociología y la historia, y es el centro de problemas humanos complejos como la determinación de lo que es justo.

No hay una definición del derecho generalmente aceptada o consensuada. Las cuestiones más generales sobre el carácter y el contenido del derecho son estudiadas por la filosofía del derecho y la teoría del derecho. Por ello, el derecho ha sido considerado simultáneamente una ciencia y un arte.

En el siglo III el jurista romano Ulpiano acuñó la división de la ciencia del derecho en dos grandes ramas: el derecho público, que regula la actuación de los poderes públicos; y el derecho privado, que regula las relaciones entre personas físicas y jurídicas. Esta división, a grandes rasgos, persiste en la actualidad. Algunas ramas importantes del derecho público son, entre otras, el derecho constitucional, el derecho administrativo o el derecho penal; al derecho privado pertenecen el derecho civil, el mercantil o el derecho del trabajo. Algunas disciplinas como el derecho internacional también obedecen a esta clasificación, dividiéndose en derecho internacional público y privado.

Los juristas han elaborado numerosas definiciones del derecho a lo largo de los siglos. Sin embargo, no existe una definición que goce de aceptación generalizada.

La Real Academia Española define el derecho como el «conjunto de normas, principios, costumbres y concepciones jurisprudenciales y de la comunidad jurídica, de los que se derivan las normas de organización de la sociedad y de los poderes públicos, así como los derechos de los individuos y sus relaciones con aquellos».

El derecho es un conjunto o sistema de normas jurídicas, de carácter general, que se dictan para regir sobre toda la sociedad o sectores preestablecidos por las necesidades de la regulación social, que se imponen de forma obligatoria a los destinatarios y cuyo incumplimiento debe acarrear una sanción coactiva o la respuesta del Estado a tales acciones.

Estas normas no son resultado solamente de elementos racionales, sino que en la formación de las mismas inciden otros elementos, tales como intereses políticos y socioeconómicos, de valores y exigencias sociales predominantes, que condicionan una determinada voluntad política y jurídica, que en tanto se haga dominante se hace valer a través de las reglas de derecho. A su vez esas normas expresan esos valores, conceptos y exigencias, y contendrán los mecanismos para propiciar la realización de los mismos a través de las conductas permitidas, prohibidas o exigidas en las diferentes esferas de la vida social.

La diversidad social y de esferas en que metodológica y jurídicamente se pueden agrupar, es consecuencia del nivel de desarrollo no solo de las relaciones, sino también de la normativa y de las exigencias de progreso de las mismas, pero aún con esta multiplicidad de normativas existentes, el derecho ha de ser considerado como un todo, como un conjunto armónico. Esa armonía interna puede producirse por la existencia de la voluntad política y jurídica que en ellas subyace. En sociedades plurales, la armonía de la voluntad política depende de la coincidencia de intereses de los grupos políticos partidistas predominantes en el poder legislativo y en el poder ejecutivo, así como de la continuidad de los mismos en el tiempo. Cambios también se pueden producir con las variaciones de los intereses socioeconómicos y políticos predominantes, al variar la composición parlamentaria o del gobierno. Asimismo, en sociedades monopartidistas y con presupuesto de la unidad sobre la base de la heterogeneidad social existente, la armonía de la voluntad normativa es mucho más factible si bien menos democrática, lo que no quiere decir que se logre permanentemente.

Doctrinariamente se defiende la existencia de unidad y coherencia; pero lo cierto es que en la práctica lo anterior es absolutamente imposible en su aspecto formal, a pesar de los intereses y valores en juego, por cuanto las disposiciones normativas se promulgan en distintos momentos históricos, por órganos del Estado diferentes, e incluso dominados estos por mayorías políticas o con expresiones de voluntades políticas muy disímiles. Igualmente no siempre hay un programa preelaborado para la actuación normativa del Estado (programas legislativos), sino que la promulgación de una u otra disposición depende de las necesidades o imposiciones del momento. En tales situaciones se regulan relaciones sociales de una forma, con cierto reconocimiento de derechos e imposiciones de deberes, con determinadas limitaciones, se establecen mandatos de ineludible cumplimiento; y estas disposiciones pueden ser cuestionadas por otros órganos del Estado, derogadas por los superiores, o modificadas por los mismos productores meses o años después. Es decir, en el plano formal, haciendo un análisis de la existencia de una diversidad de disposiciones, encontraremos disposiciones que regulan de manera diferente ciertas instituciones, las prohíben, las admiten, introducen variaciones en su regulación, o que también en el proceso de modificación o derogación, se producen vacíos o lagunas, es decir, esferas o situaciones desreguladas.

En el orden fáctico, y usando argumentos de la teoría política, las bases para la armonía las ofrece, ciertamente, la existencia de una voluntad política predominante, y de ciertos y determinados intereses políticos en juego que desean hacerse prevalecer. Y desde el punto de vista jurídico-formal, la existencia de un conjunto de principios que en el orden técnico jurídico hacen que unas disposiciones se subordinen a otras, que la producción normativa de un órgano prime sobre la de otros, que unas posteriores puedan dejar sin vigor a otras anteriores, como resulta de los principios de jerarquía normativa, no por el rango formal de la norma, sino por la jerarquía del órgano del aparato estatal que ha sido facultado para dictarla o que la ha dictado; de prevalencia de la norma especial sobre la general; que permita que puedan existir leyes generales y a su lado leyes específicas para ciertas circunstancias o instituciones y que permitan regularla de forma diferenciada, y aun así ambas tengan valor jurídico y fuerza obligatoria; o el principio de derogación de la norma anterior por la posterior, etcétera.

El derecho objetivo es el conjunto de normas jurídicas (leyesreglamentos, entre otras) de carácter obligatorio, y que son creadas por el Estado para conservar el orden social. Siempre teniendo en cuenta la validez, es decir, si se ha llevado a cabo el procedimiento adecuado para su creación, independientemente de su eficacia y de su ideal axiológico (si busca concretar un valor como la justicia, la armonía, el bien común, etcétera).

El derecho subjetivo es la facultad que ha otorgado el ordenamiento jurídico a un sujeto (por ejemplo, derecho a la nacionalidad, derecho a la salud, derecho a demandar, derecho a manifestarse libre y pacíficamente, derecho a la libre expresión, derecho al sindicalismo, etc.)

¡Esto no es todo amig@s!

Todos, absolutamente todos, tenemos derecho a una vida digna, a conservar nuestra intimidad y confidencialidad con el resto de la sociedad, aunque algun@s se creen por encima y van malinterpretando palabras o haciendo juicios de valor que no vienen a cuento.

Todos tenemos nuestros problemas y nos sobra la gente que quiere inmiscuirse en nuestra vida para hacernos daño.

Sobre todo las personas que tenemos una discapacidad, primero no tenemos derecho ni a un trabajo segun algunas personas, para otras somos poco mas que escoria ¿verdad?. Dicen de nosotros: pobrecitos ¿Como pretenden trabajar sino pueden hacer nada?

Pues yo a toda esta gente le digo: Tu vida no tiene que ser muy emocionante para meterte en mi vida y, mira es mi vida y no eres quien para decirme lo que puedo o lo que no puedo hacer. Y menos vayas hablando a mi familia de la educación que ellos me han dado.

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MIS MANIAS Y TUS MANIAS

La manía, también conocida como el síndrome maniaco, es un estado elevado anormal de excitación, afecto y nivel energético, o “un estado de elevación ante toda la activación relacionada con la expresión afectiva junto con la labilidad emocional” Aunque la manía es comúnmente asociada como una “imagen refleja” de la depresión, la elevación del estado de ánimo puede ser euforia o irritabilidad.

Los síntomas de la manía incluyen humor elevado (ya sea eufórico o irritable); fuga de ideas y logorrea; incremento de energía, disminución de la necesidad de dormir e hiperactividad. Estos son los síntomas más evidentes en los episodios hipomaniacos totalmente desarrollados; sin embargo, en el estado de manía completo, se experimentan exacerbaciones progresivamente graves y se confunden cada vez más con otros signos y síntomas, como los delirios y la fragmentación del comportamiento.

La manía es un síndrome con múltiples causas; aunque la vasta mayoría de factores ocurren en el contexto del trastorno bipolar, es también un componente clave de otros desórdenes psiquiátricos y podría también ser un síntoma secundario para distintas condiciones médicas, así como la esclerosis múltiple; algunos medicamentos pueden inducir el estado maniaco, por ejemplo, la prednisona; o las sustancias de abuso como la cocaína o los esteroides anabólicos.

La manía varía en intensidad, desde manía leve (hipomanía) a manía delirante, marcado por síntomas como desorientación, psicosis florida, incoherencia y catatonia​. Las herramientas estandarizadas como la escala autoaplicada de manía de Altman​ y la escala de manía de Young pueden ser utilizadas para medir la gravedad de los episodios maniacos. Debido a que la manía e hipomanía han sido asociados a la creatividad y el talento artístico, no siempre se ve el caso en que las personas maniacas, que claramente padecen el trastorno bipolar, deseen o necesiten ayuda médica; estas personas, con frecuencia, tienen el autocontrol suficiente para funcionar de manera normal o simplemente no son conscientes de que han entrado en un estado maniaco como para recurrir por sí mismos a solicitar el apoyo.

Es común que se crea que las personas maniacas se encuentran bajo la influencia de drogas.

En un estado afectivo mixto, el individuo, a pesar de cumplir con el criterio general de una hipomanía (del cual se hablará más adelante) o episodio maniaco, experimenta tres o más de los síntomas recurrentes depresivos. Esto ha causado especulación, entre los clínicos, de que la manía y la depresión, en vez de constituir dos polos “verdaderamente opuestos”, son, en cambio, dos ejes independientes en un espectro unipolar-bipolar.

Un estado afectivo mixto, especialmente los que tienen síntomas maniacos prominentes, posiciona a los pacientes en mayor riesgo de un suicidio consumado. La depresión por sí misma es un factor de riesgo, pero, cuando se suma un incremento de energía y una actividad dirigida a una meta, el paciente es más propenso a actuar violentamente en impulsos suicidas.

La hipomanía es un estado más leve de la manía que no llega a afectar la funcionalidad ni la calidad de vida.7​ Este mismo podría, de hecho, incrementar la productividad y creatividad. En la hipomanía, hay menor necesidad de dormir y el comportamiento enfocado en una meta y el metabolismo incrementan. Aunque el estado de ánimo elevado y el nivel de energía típico de la hipomanía podrían ser vistos como un beneficio, la manía por sí misma generalmente tiene muchas consecuencias indeseables, como lo son las tendencias suicidas; la hipomanía podría ser, si el estado de ánimo prominente es la irritabilidad y no la euforia, una experiencia desagradable.

Un solo episodio maniaco, con la ausencia de causas secundarias (como el trastorno por uso de sustancias, los fármacos o una condición médica general), es suficiente para diagnosticar el trastorno bipolar I; la hipomanía puede ser un indicador del trastorno bipolar II. Los episodios maniacos son con frecuencia complicados por delirios y/o alucinaciones; si las características psicóticas persisten por una duración significativamente más larga que en un episodio de manía (dos semanas o más), el diagnóstico más apropiado sería un trastorno esquizoafectivo. Algunos de los desórdenes del el “espectro obsesivo-compulsivo” y de los trastornos del control de los impulsos comparten el nombre “manía”, por ejemplo: la cleptomaníapiromanía y la tricotilomanía. A pesar de ser asociados, desafortunadamente, por la implicación en sus nombres, no existe relación entre la manía o el trastorno bipolar con este otro tipo de trastornos. Asimismo, la deficiencia de vitamina B12 puede provocar características como las de la manía y la psicosis.​

El hipertiroidismo puede producir síntomas parecidos a los de la manía, tales como la agitación, humor elevado, incremento de energía, hiperactividad, problemas para dormir y, algunas veces, especialmente en los casos severos, psicosis

Antes de comenzar el tratamiento para la manía se debe tener mucho cuidado de realizar un diagnóstico diferencial para eliminar la presencia de causas secundarias de los síntomas.  

El tratamiento agudo del episodio maniaco del trastorno bipolar involucra el uso de cualquier estabilizador del ánimo (valproato, litio o carbamazepina) o antipsicótico atípico (olanzapina, quetiapina, risperidona, aripiprazol). Aunque los episodios hipomaniacos pueden responder al estabilizador de ánimo, la manía es tratada con la segunda opción, en conjunto con la primera, ya que dan resultados más rápidos).

Cuando el comportamiento maniaco se ha disipado, el tratamiento a largo plazo se enfoca en medicamento profiláctico para estabilizar el estado de ánimo, en combinación, por lo general, de farmacoterapia y psicoterapia; la probabilidad de tener recaídas es muy alta para quienes han experimentado dos o más episodios de manía o depresión. Mientras que la medicación para el trastorno bipolar es muy importante para controlar los síntomas de ambos, manía y depresión, estudios muestran que confiar únicamente en tratamiento fármaco no es el tratamiento más efectivo; el medicamento es más efectivo cuando se acompaña otros métodos de cuidado, como la psicoterapia, técnicas de auto-afrontamiento y elecciones de vida saludables.​

En Electroboy: A Memoir of Mania por Andy Behrman, él describe una de sus experiencias maniacas como “la prescripción más perfecta de gafas para ver al mundo….la vida parece estar frente a ti como una pantalla de cine enorme”​. Behrman indica, más temprano en su biografía, que se ve a sí mismo no como una persona sufriendo un incontrolable trastorno discapacitante, sino como el director de la película más vívida y emocionalmente viva. “Cuando soy maniaco, me siento tan despierto y alerta que mis pestañas rozando con la almohada suenan como un trueno”​. Muchas personas artísticas y que crean distintas formas de arte tienen manía. Winston Churchill tenía periodos de síntomas maniacos que podrían haber sido ambos, un beneficio y una responsabilidad.

Además, durante las últimas décadas, se ha traído más atención hacia este trastorno, ya que ha tenido presencia en otras películas populares, entre ellas Mr. Jones (1993)​ con la actuación de Richard Gere y Lena Olin, que plasma la historia de un hombre con un trastorno bipolar muy violento; o Biutiful (2010)​ dirigida por Iñárritu, en donde uno de los personajes secundarios lo padece.

¡Esto no es todo amig@!

Se que tienes problemas y preocupaciones que te rondan la cabeza, manías y obsesiones que no te dejan tranquilo o tranquila,………….

El simil ir al psicólogo y estar chiflado o loco esta pasado de moda ¿No crees? Incluso los psicólogos vamos al psicologo cada dos o tres meses sencillamente porque todos necesitamos ser escuchados sin juicios de valor y mejor si esa persona a la que le cuentas lo que te pasa tiene que cumplir con un secreto profesional de confidencialidad y, además, es un profesional que va a ayudarte a escoger el camino mas adecuado según tu situacion y circunstancias personales y/o profesionales.

No merece la pena por algo que se soluciona hablando ¿No crees?

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¿TE CUESTA TOMAR UNA DECISION?

La toma de decisiones a nivel individual se caracteriza por el hecho de que una persona haga uso de su razonamiento y pensamiento para elegir una alternativa de solución frente a un problema determinado; es decir, si una persona tiene un problema, deberá ser capaz de resolverlo individualmente tomando decisiones con ese específico motivo. También, la toma de decisiones es considerada como una de las etapas de la dirección.

En la toma de decisiones importa la elección de un camino a seguir, por lo que en un estado anterior deben evaluarse alternativas de acción. Si estas últimas no están presentes, no existirá decisión. Para tomar una decisión, cual sea su naturaleza, es necesario conocer, comprender y analizar un problema, para así poder darle una solución. En algunos casos, por ser tan simples y cotidianos, este proceso se realiza de forma implícita y se soluciona muy rápidamente, pero existen otros casos en los cuales las consecuencias de una mala o buena elección pueden tener repercusiones en la vida y si es en un contexto laboral en el éxito o fracaso de la organización, para los cuales es necesario realizar un proceso más estructurado que puede dar más seguridad e información para resolver el problema.

Las decisiones se pueden clasificar teniendo en cuenta diferentes aspectos, como lo es la frecuencia con la que se presentan. Se clasifican en cuanto a las circunstancias que afrontan estas decisiones sea cual sea la situación para decidir y cómo decidir.

1.- Decisiones programadas. Son aquellas que se toman frecuentemente, es decir son repetitivas y se convierte en una rutina tomarlas; como el tipo de problemas que resuelve y se presentan con cierta regularidad ya que se tiene un método bien establecido de solución y por lo tanto ya se conocen los pasos para abordar este tipo de problemas, por esta razón, también se las llama decisiones estructuradas. La persona que toma este tipo de decisión no tiene la necesidad de diseñar ninguna solución, sino que simplemente se rige por la que se ha seguido anteriormente.

Las decisiones programadas se toman de acuerdo con políticas, procedimientos o reglas escritas o no escritas, que facilitan la toma de decisiones en situaciones recurrentes porque limitan o excluyen otras opciones.

Por ejemplo, los gerentes rara vez tienen que preocuparse por el ramo salarial de un empleado recién contratado porque, por regla general, las organizaciones cuentan con una escala de sueldos y salarios para todos los puestos. Existen procedimientos rutinarios para tratar problemas rutinarios.

Las decisiones programadas se usan para abordar problemas recurrentes. Sean complejos o simples. Si un problema es recurrente y si los elementos que lo componen se pueden definir, pronosticar y analizar, entonces puede ser candidato para una decisión programada. Por ejemplo, las decisiones en cuanto a la cantidad de un producto dado que se llevará en inventario puede entrañar la búsqueda de muchos datos y pronósticos, pero un análisis detenido de los elementos del problema puede producir una serie de decisiones rutinarias y programadas. En el caso de Nike, comprar tiempo de publicidad en televisión es una decisión programada.

En cierta medida, las decisiones programadas limitan nuestra libertad, porque la persona tiene menos espacio para decidir qué hacer. No obstante, el propósito real de las decisiones programadas es liberarnos. Las políticas, las reglas o los procedimientos que usamos para tomar decisiones programadas nos ahorran tiempo, permitiéndonos con ello dedicar atención a otras actividades más importantes. Por ejemplo, decidir cómo manejar las quejas de los clientes en forma individual resultaría muy caro y requeriría mucho tiempo, mientras que una política que dice “se dará un plazo de 14 días para los cambios de cualquier compra” simplifica mucho las cosas. Así pues, el representante de servicios a clientes tendrá más tiempo para resolver asuntos más espinosos.

2.- Decisiones no programadas. También denominadas no estructuradas, son decisiones que se toman ante problemas o situaciones que se presentan con poca frecuencia, o aquellas que necesitan de un modelo o proceso específico de solución, por ejemplo: “Lanzamiento de un nuevo producto al mercado”, en este tipo de decisiones es necesario seguir un modelo de toma de decisión para generar una solución específica para este problema en concreto.

Las decisiones no programadas abordan problemas poco frecuentes o excepcionales. Si un problema no se ha presentado con la frecuencia suficiente como para que lo cubra una política o si resulta tan importante que merece trato especial, deberá ser manejado como una decisión no programada. Problemas como asignar los recursos de una organización, qué hacer con una línea de producción que fracasó, cómo mejorar las relaciones con la comunidad –de hecho, los problemas más importantes que enfrentará el gerente –, normalmente, requerirán decisiones no programadas.

La indecisión se define como una falta de determinación ante una situación, es inseguridad, falta de carácter o valor. Es un trastorno que destruye la seguridad y que se vuelve un problema a la hora de decidir, es la incapacidad de elegir entre dos o más opciones, como por ejemplo, decidir qué ropa usar, qué menú escoger en un restaurante o simplemente decir no a lo que no se quiere hacer, todo ello por la falta de confianza en sí mismo.

Se puede considerar a la indecisión como falta de autonomía, que impide a un individuo tomar una decisión, elegir algún camino entre varios, o resolver alguna problemática. La ‘’indecisión’’ provoca hacer juicios prematuros sin tener la suficiente información requerida para procesarlo y agregando un valor ético y moral, muchas veces son inconscientes. Al preocuparse de problemas que no están a nuestro alcance o que no podemos resolver, sólo podemos observar nuestra falta de capacidad, por lo cual entramos en bloqueos emocionales y conflictos para toma de decisiones. Teniendo en cuenta que lo más común para llegar a un bloqueo, son los miedos.

 las etapas más frecuentes de indecisiones son la pre-adolescencia y la adolescencia como tal, son etapas difíciles en las cuales a los jóvenes les cuesta trabajo decidir en los varios aspectos de su vida; los elementos que tal vez influyen son miedoenojoapatía, etc. La pre-adolescencia y la adolescencia son complicadas porque se quiere dejar de ser niño pero, a la vez, seguirlo siendo y empezar a ser adulto, pero se teme serlo. Es la indecisión de “¿soy niño o soy adulto?”, “¿Quién soy?”. Aunque cabe mencionar que a lo largo de nuestra vida el tomar decisiones es todo un reto ¿Cuántas veces no hemos estado indecisos, y cuando llegamos a una respuesta nos damos cuenta de que no era tan complicado como parecía?. Entonces como conclusión podemos decir que las indecisiones siempre estarán presentes a lo largo de nuestras vidas, pero no con tanta fuerza como en la pre-adolescencia y la adolescencia.

¡Esto no es todo amig@!

Si te interesa el tema de la toma de decisiones, quizas seas algo indeciso a la hora de decidirte por algo o tal vez conoces a alguien, familiares o amigos que les cuesta hacer esto o aquello,….

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¿SABES PERDONAR?

De acuerdo con la Real Academia Española, las palabras perdón y perdonar provienen del prefijo latino per y del verbo latino donāre, que significan, respectivamente, “pasar, cruzar, adelante, pasar por encima de” y “donar, donación, regalo, obsequio, dar (si procede de la palabra donum, y “hasta que se cumpla el tiempo (estipulado)” (si procede de la palabra donec), lo cual implica la idea de una condonación, remisión, cese de una falta, ofensa, demanda, castigo, indignación o ira, eximiendo al culpable de una obligación, discrepancia o error.

 La acción de perdonar conlleva la existencia de las siguientes situaciones o hechos:    (1) Existencia de una ofensa de cualquier tipo, (2) Conocimiento de la ofensa por el ofendido, por la “confesión” del propio ofensor o por otros medios, (3) El perjudicado por la ofensa se siente ofendido, (4) Se modifica la actitud del ofendido hacia el ofensor (resentimiento, situación de enfado), (5) (eventualmente) conocimiento por el ofensor de la afectación de las relaciones entre ofensor y ofendido; (6) (eventualmente) el ofensor siente y/o manifiesta su vergüenza y/o arrepentimiento, (7) (eventualmente) el ofensor reconoce su error y culpa y/o solicita el perdón y/o da una satisfacción al ofendido para hacerse merecedor del perdón;quien pide perdón reconoce ante sí mismo su propio error y culpa, vence su orgullo y se humilla ante el ofendido, solicitándole la gracia del perdón (lo que puede afectar a la autoestima); se arriesga a haber reconocido la culpa o responsabilidad para eventualmente no recibir el perdón solicitado, (8) El ofendido decide perdonar al ofensor, y, (eventualmente) se lo comunica expresa o tácitamente.

Aunque el ofendido es teóricamente libre de perdonar o no, y el perdón es por tanto en teoría un acto graciable que no puede ser exigido, de hecho aumentan para el ofensor las posibilidades de ser perdonado:cuando el ofensor explicita su pesar o arrepentimiento, cuando ha solicitado el perdón, sobre todo si se lo hace públicamente, cuanto menos grave fuera la ofensa, cuando se ha compensado al ofendido por el daño, cuanto más importante sea su relación con el ofensor, cuando el ofensor manifiesta su ánimo de enmienda, cuando el ofendido considera el acto de perdonar como una obligación moral o religiosa.

Existen 5 tipos de perdón:

-. Perdón pleno/parcial: En el perdón pleno, el perdonante “perdona y olvida”, es decir, no solo decide no odiar al perdonado, sino que recupera la relación de confianza o amor con el perdonado, como si la ofensa no hubiera tenido lugar. En el perdón parcial, el perdonante decide no odiar al perdonado por la ofensa recibida, pero no se recomponen totalmente las relaciones preexistentes.

-. Perdón condicional/incondicional: En el perdón condicional, el perdonante subordina algunos o todos los efectos del perdón al seguimiento por parte del perdonado de ciertas reglas de conducta o al cumplimiento de cualquier otro tipo de condición.

-.Perdón expresado/no expresado: El perdonante puede optar por comunicar expresamente al perdonado la concesión del perdón, o bien por hacérselo ver por hechos más o menos concluyentes, o bien optar por no comunicarle de modo alguno la concesión del perdón.

-. Perdón espontáneo/solicitado: El perdón solicitado es el que se produce tras la petición de disculpas del ofensor, el espontáneo tiene lugar sin tal petición.

-. Perdón humano/divino: Según quién sea quien perdona, Dios o el ofendido, el perdón será divino o humano.

En el NT, Dios es misericordioso y perdonarse los unos a los otros se considera un imperativo moral, pues el perdón a quienes nos ofenden y nos odian es uno de los mayores ejemplos de amor al prójimo; las referencias al perdón entre los hombres abundan en el Nuevo Testamento, que recomienda poner la otra mejilla y amar a nuestros enemigos:

Jesús recomendó perdonar “setenta veces siete” (Mateo 18:22), es decir, no cansarse de perdonar.

La Parábola del hijo pródigo enseña las diferencias del perdón entre los seres humanos y su analogía con Dios como perdonador, para quienes buscan de su perdón.

Santo Tomás de Aquino, impresionado con la oración a menudo por él mencionada y que es la oratio de la misa del X domingo después de Pentecostés, que dice:”Deus qui omnipotentiam tuam parcendo maxime manifestas” “Oh Dios que manifiestas tu omnipotencia sobre todo por el perdón…”), afirma que “el perdón de Dios configura un poder superior al hecho de crear los cielos y la tierra”.

Las oraciones más importantes para el cristianismo, el “Kyrie Eleison”, el “Credo” de la Iglesia católica y el tradicional “Padrenuestro” mencionan el perdón de las ofensas y de los pecados. En el “Credo” se dice, hacia el final: “Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados”.

En el Padrenuestro se recogen estas palabras: perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

El pecado es una ofensa a Dios, que por tanto también tiene algo que perdonar, a través del sacramento de la confesión o penitencia. A través de los sacerdotes se obtiene el perdón divino por medio de la llamada “absolución”. La Iglesia católica sostiene esta capacidad del sacerdote en las palabras que el evangelio pone en boca de Jesús: “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados. A quienes se los retengáis les quedan retenidos” (Jn 20, 23).

La Biblia destaca mucho más como obligación religiosa perdonar que pedir perdón.

Por perdón, en el ámbito jurídico pueden entenderse tres cosas bien distintas: (1)El perdón del ofendido por un delito o falta penales, (2)El perdón de las deudas, técnicamente llamada “condonación”, (3) El perdón de las penas concedido discrecionalmente por el Estado, por medio del llamado “indulto”.

La facultad de castigar y perdonar se ha considerado tradicionalmente como una de las prerrogativas esenciales del soberano, y, como muestra de civilización, como contraria a una carácter justiciero o vengativo del poder y como muestra de “clemencia”, que evitaría añadir al mal causado por el delito el mal causado por la pena. El indulto (también conocido como perdón) es una causa de extinción de la responsabilidad penal, que supone el perdón de la pena. Lo concede un poder soberano, como un rey o jefe de Estado (hoy en día, lo conceden en realidad los gobiernos, aunque formalmente lo haga el jefe del Estado en la mayoría de los países). El perdón es diferente a la amnistía, que supone renunciar a perseguir el delito; solo puede indultarse a quien ya ha sido condenado, en cambio puede amnistiarse a quien no lo ha sido. Hoy en día, el perdón y el indulto se conceden en muchos países cuando los individuos llegan a demostrar que han pagado su deuda con la sociedad, o cuando por otras razones los encargados de concederlos entienden que son merecidos (por ejemplo cuando se sospecha un error judicial o se entiende que la ley penal por la que se condenó era injusta). El perdón es concedido por ello en ocasiones a personas a las que se ha acusado injustamente. No obstante, puesto que suele ser requisito para el indulto que el condenado o un tercero lo solicite, y la solicitud constituye implícitamente la aceptación de una falta, en ocasiones el ofrecimiento es rechazado.

¡Esto no es todo amigo!

Todos tenemos problemas con personas que nos hacen daño, sin querer o queriendo y el perdon es la única vía para cortar el cordón que nos une a esas personas. Como decirtelo, el perdón hace que esas personas se conviertan en indiferentes para cada uno de nosotros.

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DESCUBRE OTRAS ADICCIONES: CIBERADICCIÓN Y NOMOFOBIA

La ciberadicción, también conocido como trastorno de adicción a internet  es un término que se refiere a una supuesta patología que supone un uso abusivo de Internet, a través de diversos dispositivos (ordenadores, teléfonostabletas, etc.), que interfiere con la vida diaria. Sin embargo, a pesar de los intentos de los defensores de su existencia, la comunidad médica y las fuentes oficiales han rechazado en repetidas ocasiones que dicha patología exista. Oficialmente sólo se puede hablar de un uso excesivo de internet que, si afectara a la vida diaria, sería por otras causas y el uso excesivo sería una consecuencia y no una causa de patología.

A pesar de que su rechazo por la comunidad internacional, varías clínicas y una minoría de expertos insisten en su existencia como adicción y/u ofrecen una terapia para curar la supuesta patología. Oficialmente se considera que pueda existir un “uso excesivo”, pero nunca una “adicción”, y que sus causas vendrán motivadas no por Internet en sí, si no por causas externas que llevan al usuario a buscar una vía de escape en Internet y sus posibilidades. Una de las causas más valoradas son los problemas para establecer relaciones sociales, algo más sencillo de conseguir por Internet gracias al anonimato y desinhibición, aunque puedan resultar más efímeras.

Los factores estresantes están relacionados en gran medida con las adicciones. Comenta Michael Kunar  que todas las drogas, el uso del Internet, y el chocolate afectan de forma similar al cerebro, por esta razón se puede decir que aunque el abuso del Internet no es considerado como una adicción tiene características similares a las de una persona adicta.

La nomofobia es el miedo irracional a permanecer un intervalo de tiempo sin un teléfono celular.​ El término, que es un acrónimo de la expresión inglesa “no-mobile-phone phobia”​, fue acuñado durante un estudio realizado por la oficina de correos británica Royal Mail y encargado al instituto demoscópico YouGov para estimar la ansiedad que sufren los usuarios de teléfonos móviles.

El estudio que determinó esta fobia, realizado por la oficina de correos británica Royal Mail, se llevó a cabo en Reino Unido en 2011 y contó con una muestra de 2163 personas, revelando que casi el 53% de los usuarios de teléfonos móviles en el Reino Unido tienden a sentir ansiedad cuando “pierden su teléfono móvil, se les agota la batería o el crédito, o no tienen cobertura de la red”. De acuerdo con el estudio, alrededor del 60% de los hombres y el 20% de las mujeres sufre de la fobia, y un 9% adicional se siente estresado cuando sus móviles están apagados. La investigación también ha demostrado que los niveles de estrés de una persona con nomofobia son equiparables con los nervios que se tienen el día antes de la boda o de la visita al dentista. Respecto de las razones para que la ansiedad se manifestase, el 55% afirmó que era por el hecho de estar “aislado” de las posibles llamadas o mensajes de familiares y amigos, mientras que un escaso 10% afirmó que la causa era su trabajo, ya que le exigía estar conectado permanentemente.

Cifras de IAB México y Millward Brown, señalan que 46% de las personas consideran que sus dispositivos móviles son indispensables, al grado que regresarían a casa si lo llegaran a olvidar. 

Una de las causas predominantes es el volverse dependiente de los demás, ya que el celular es nuestra herramienta de conexión con las personas, siendo así un problema de autoestima y la necesidad de aceptación y atención por parte del mundo cibernético.

Debido a que la autoestima es un conjunto de pensamientos, percepciones, sentimientos, emociones, evaluaciones propias y comportamientos dirigidos hacia uno mismo, los individuos que sufren nomofobia poseen un bajo índice de autoestima y aceptación a su persona, preocupándose segundo a segundo por la opinión de los demás, mientras establecen una dependencia hacia su smartphone, el cual los mantiene informados sobre discusiones o comentarios dirigidos hacia él o ella.

Otra de las causas, es la inseguridad personal, ya que, si estamos fuera de casa sin el teléfono móvil, nos sentimos vulnerables, aislados y solitarios, lo que provoca ansiedad e incertidumbre al preguntarse si alguien los está tratando de localizar mediante una llamada, mensajes o si se está diciendo algo sobre nosotros en internet.

Los síntomas de ser nomofóbico son: (1) Ansiedad recurrente, (2) Dolor de cabeza, (3) Dolor de estómago, (4) Taquicardias y (5) Pensamientos y emociones obsesivas.

En cuestión de la edad, es una fobia que puede desarrollarse a cualquier edad, pero los adolescentes son los más vulnerables ya que se encuentran en la etapa en que quieren descubrirse a sí mismos y tienen más conocimientos en tecnología que las personas con más edad.

El perfil de alguien con esta fobia es una persona carente de aceptación propia, con frustraciones por la vida real y con baja autoestima. Es una persona que rechaza el hecho de tener una dependencia al celular y se justifican con argumentos sobre que tienen que estar al pendiente del trabajo, escuela, parejas o familiares. Alguien que no necesariamente tiende a estar mirando la pantalla de su celular pero que requiere indispensablemente su celular en la mano o en el bolsillo.

Las consecuencias generadas por una dependencia absoluta por el celular, es una adicción a veces incontrolable, síntomas de enfermedades o una afectación a las relaciones interpersonales reales así como la pérdida de la empatía.

La nomofobia se desarrolla como cualquier adicción ya que pasa por distintas etapas, desde la iniciación, pasando por la afirmación y terminado en la etapa de la necesidad o dependencia.

También presenta consecuencias de salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señaló que la nomofobia -trastorno siquiátrico de adicción al teléfono celular- puede generar desde malestares en articulaciones, ojos, huesos y oídos hasta insomnio, depresión y ansiedad.​

La afectación en las relaciones interpersonales también se ve afectada por el uso excesivo del celular ya que nos alejamos de las personas, amigos, familiares, compañeros de trabajo y hasta la pareja emocional, porque, aunque la causa principal de esta fobia es la aceptación y atención social, estas las buscamos a través de la pantalla de nuestro celular y no a través de la vida real y relaciones tangibles.

Junto con la Nomofobia, y muy relacionado con el marketing, se han popularizado los nombres de otras “enfermedades tecnológicas” o tecnopatías, algunas neurológicas y otras físicas, como puede ser FOMO o angustia a perderse algo importante en las redes sociales, la Vibración fantasma, o creer que el móvil nos envía una alerta (vibración) que en realidad no se ha producido, la Apnea del Whatsapp o comprobar el Whatsapp de manera compulsiva buscando mensajes nuevos, y muchas más.

¡Esto no es todo amig@!

En la ciberadicción y en la nomofobia siempre hay que saber lo que es normal y lo que ya no lo es debido a la cantidad de tiempo de tu vida que malgastas en el ordenador, tablet o telefono movil.

Seguro que ves a mucha gente pegado a su movil, a veces para distraerse, a veces para parecer importante y otras para tener algo que hacer.

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AUTOCOMPASIÓN: NO ES LO QUE TE IMAGINAS

La autocompasión consiste en extender la compasión a uno mismo en casos de insuficiencia, fracaso o sufrimiento general. Kristin Neff ha definido la autocompasión como compuesta de tres elementos principales: bondad hacia uno mismo, humanidad común y atención plena . 

Auto-bondad: La autocompasión implica ser cálido con uno mismo cuando se encuentra con dolor y defectos personales, en lugar de ignorarlos o lastimarse con la autocrítica.

Humanidad común: la autocompasión también implica reconocer que el sufrimiento y el fracaso personal es parte de la experiencia humana compartida y no nos aíslan.

Conciencia Plena : la autocompasión requiere adoptar un enfoque equilibrado de las emociones negativas para que los sentimientos no se repriman ni exageren. Los pensamientos y emociones negativos se observan con franqueza, de modo que se mantengan en la conciencia plena. La conciencia plena es un estado mental receptivo y sin prejuicios en el que las personas observan sus pensamientos y sentimientos tal como son, sin intentar reprimirlos o negarlos.  Por el contrario, la atención plena requiere que uno no se “sobre-identifique” con los fenómenos mentales o emocionales, evitando sufrir reacciones aversivas.​ Este último tipo de respuesta implica concentrarse y reflexionar estrechamente sobre nuestras emociones negativas.​

La autocompasión es diferente de la autoindulgencia, un estado mental o una respuesta emocional de una persona que cree ser una víctima y carece de la confianza y la competencia para hacer frente a una situación adversa.

Las personas autocompasivas experimentan una mayor salud psicológica que aquellas que carecen de autocompasión. Por ejemplo, la autocompasión se asocia positivamente con la satisfacción con la vida, la sabiduría, la felicidad, el optimismo, la curiosidad, las metas de aprendizaje, la conexión social, la responsabilidad personal y la resiliencia emocional . Al mismo tiempo, se asocia con una menor tendencia a la autocrítica, depresión, ansiedadrumiasupresión de pensamientosperfeccionismo y actitudes alimentarias desordenadas. 

La autocompasión tiene efectos diferentes a la autoestima, una evaluación emocional subjetiva del yo. Aunque los psicólogos ensalzaron los beneficios de la autoestima durante muchos años, investigaciones recientes han expuesto los costos asociados con la búsqueda de una alta autoestima,​ incluido el narcisismo, ​ autopercepciones distorsionadas,  autoestima contingentes y/o inestable , ​ así como ira y violencia hacia aquellos que amenazan el ego.  Dado que la autoestima a menudo se asocia con percepciones externalizada de valor como la apariencia, los nivel académico y la aprobación social, a menudo es inestable y susceptible a resultados negativos.  En comparación, parece que la autocompasión ofrece los mismos beneficios para la salud mental que la autoestima, pero con menos de sus inconvenientes, como el narcisismo, la ira defensiva del ego, las auto-percepciones inexactas, la contingencia de la autoestima o la comparación social. 

Los ejercicios de autocompasión generalmente consisten en un ejercicio de escritura, juego de roles o contemplación introspectiva, y están diseñados para fomentar la bondad hacia uno mismo, la atención plena y los sentimientos de humanidad común. Se ha demostrado que los ejercicios de autocompasión son efectivos para aumentar la autocompasión, junto con aumentos en la autoeficacia, el optimismo y la atención plena.  ​ También se ha demostrado que estos ejercicios disminuyen la rumia. En las personas que eran vulnerables a la depresión, una semana de ejercicios diarios de autocompasión conducen a reducir la depresión hasta tres meses después del ejercicio y aumentar la felicidad hasta seis meses después del ejercicio, independientemente de los niveles de felicidad previos al ejercicio. 

(1)¿Cómo tratarías a un amigo? Este ejercicio le pide al usuario que imagine que está consolando a un amigo cercano que está pasando por una situación difícil. Luego se le pide al usuario que compare y contraste cómo reacciona internamente a sus propias luchas, y que se esfuerce por aplicar la misma bondad amorosa hacia sí mismo que aplicaría a un amigo. 

(2) Descanso por autocompasión. Este ejercicio debe utilizarse en momentos de angustia aguda. Se pide al usuario que se concentre en un evento o situación estresante. Luego, se le pide al usuario que se repita varias indicaciones para sí mismo, cada una de las cuales enfatiza uno de los tres principios principales de la autocompasión: conciencia plena, humanidad común y bondad hacia uno mismo. 

(3) Explorando a través de la escritura. En este ejercicio, se le pide al usuario que se concentre en una faceta de sí mismo que cree que es una imperfección y que lo hace sentir inadecuado. Una vez que han traído este tema a la mente, se les pide que se escriban una carta desde la perspectiva de un amigo imaginario incondicional. Luego se le pide al usuario que se concentre en los sentimientos reconfortantes y reconfortantes de compasión que ha generado por sí mismo.

Cuando los sentimientos negativos autodirigidos son el resultado de acciones pasadas negativas, el perdón a uno mismo no significa ignorar o excusar las ofensas, sino más bien practicar la autocompasión mientras se asume plena responsabilidad por las acciones pasadas. De esta manera, el perdón a uno mismo puede aumentar la disposición de las personas a arrepentirse por sus malas acciones.  A pesar de esta investigación, todavía no existe un vínculo claro entre el perdón a uno mismo y el comportamiento pro-social. Parecería que aceptar la responsabilidad por las acciones negativas conduce a un comportamiento pro-social, y unir la aceptación con el perdón a uno mismo aumenta este efecto.

La autoaceptación es un elemento de autocompasión que implica aceptarse a sí mismo por quienes y lo que son. La autoaceptación se diferencia de la autoestima en que la autoestima implica la evaluación global de la propia valía. La autoaceptación significa aceptarse a uno mismo a pesar de los defectos, debilidades y evaluaciones negativas de los demás. 

 El concepto de conciencia plena y autocompasión existe desde hace más de 2500 años y tiene sus raíces en la filosofía budista tradicional oriental y la meditación budista. ​ En la filosofía budista, la atención plena y la compasión se consideran dos alas de un pájaro, y cada concepto se superpone pero produce beneficios para el bienestar. El concepto proviene de la palabra Vipassana (Pali), que es a su vez una combinación de dos palabras Vi, que significa de manera especial y Passana, observar, lo que implica observar de manera especial. ​ La compasión se puede definir como una emoción que provoca el deseo de liberarse del sufrimiento.  La conciencia plena en el contexto de la autocompasión comprende reconocer las propias experiencias dolorosas de una manera equilibrada que ni ignora ni rumia las características desagradables de uno mismo o de la vida. Es fundamental estar atento al propio sufrimiento personal para poder extender la compasión hacia uno mismo. Sin embargo, es esencial prestar atención al sufrimiento de uno mismo de una manera fundamentada para evitar la “sobreidentificación”. La atención plena tiende a centrarse en la experiencia interna, como la sensación, la emoción y los pensamientos, en lugar de centrarse en el experimentador. La autocompasión se centra en calmar y consolar al yo cuando se enfrenta a experiencias angustiantes. La autocompasión se compone de tres componentes; bondad personal versus juicio propio, sentido de humanidad común versus aislamiento y atención plena versus identificación excesiva al confrontar pensamientos y emociones dolorosas.

¡Esto no es todo amig@!

El término autocompasión no es lo que imaginas, probablemente te haya sorprendido este artículo, cuidarse y mimarse a uno mismo es importantisimo y aún lo es mas no juzgarse negativamente por los hechos de un pasado que ya no se puede cambiar.

Aprende a amarte a ti mismo sin juzgarte, sin hacerte juicios de valor.

Y si puedo ayudarte aqui esto, puedes ponerte en contacto conmigo a través de:

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¿QUE SIENTES CUANDO EL CORAZÓN DUELE?

El dolor es una experiencia sensorial y emocional (subjetiva) desagradable, que pueden experimentar todos aquellos seres vivos que disponen de un sistema nervioso central. Es una experiencia asociada a una lesión tisular o expresada como si ésta existiera. Actualmente se entiende el dolor como el producto de un conjunto de mecanismos neurofisiológicos que modulan la información del daño físico a diferentes niveles y en diferentes partes. La ciencia que estudia el dolor se llama algología.

Hasta los griegos presocráticos del siglo VI a. C., las enfermedades y sus tratamientos no se concebían en términos naturales y racionales. Varios siglos de medicina científica se reúnen en los casi 70 libros del Corpus Hippocraticum.

A lo largo de los siglos los médicos se han enfrentado al dolor con grandes dosis de literatura y superstición, pero a partir del siglo XIX se obtiene información científica mediante el estudio de la fisiopatología. En el siglo XX se crean especialidades como anestesiología y la reanimación.

El dolor, sobre todo el dolor crónico, es una experiencia subjetiva pluridimensional y es distinguido por los siguientes componentes:

El componente sensorial-discriminativo correspondiente a los mecanismos neurofisiológicos de la nocicepción. Detectan el estímulo, su naturaleza (quemaduras, descargas eléctricas, torsión, etc.), su duración, su evolución, su intensidad, y el análisis de sus características espaciales. El componente afectivo que expresa la connotación desagradable, dolorosa, relacionada con la percepción del dolor. Según la neurofilósofa Magali Fernández-Salazar, la representación mental del dolor crónico (estados mentales aversivos causados por las emociones provocadas por el sufrimiento) posee un valor negativo capaz de transformar los circuitos neuronales.

El componente cognitivo se refiere a todos los procesos mentales que acompañan y dan sentido a la percepción mediante la adaptación de las respuestas de comportamiento tales como los procesos de atención, la anticipación y la desviación, interpretaciones y valores atribuidos al dolor, así como el lenguaje y el conocimiento sobre el dolor (semántica), y los fenómenos de la memoria de experiencias pasadas dolorosas personales (memoria episódica), la decisión sobre el comportamiento apropiado. En 1956, el anestesista Henry Beecher demostró la importancia del significado que se le da a la enfermedad en niveles de dolor. Mediante diversos estudios se compararon dos grupos de heridos, soldados y civiles que tenían lesiones idénticas en apariencia, se observó que los soldados exigieron menos analgésicos. Lo que muestra que el traumatismo y su contexto tienen significados muy diferentes: positivos en los militares (representa el final del combate, estar a salvo, la buena reputación en el medio social, etc.), en comparación con los resultados negativos que presentaron los civiles (representación de la pérdida del empleo, pérdida financiera, desintegración social, etc.).

Existen múltiples factores psicológicos y físicos que modifican la percepción sensorial del dolor, unas veces amplificándola y otras veces disminuyéndola: (1) Sexo y edad. (2) Nivel cognitivo. (3) Personalidad: estado de ánimo, expectativas de la persona, que producen control de impulsos, ansiedadmiedo, enfado, frustración. (4) Momento o situación de la vida en la que se produce el dolor. (5) Relación con otras personas, como familiares, amigos y compañeros de trabajo. (6) Dolores previos y aprendizaje de experiencias previas. (7) Nivel intelectual, cultura y educación. (8) Ambiente: ciertos lugares (ejemplo: sitios ruidosos, o con iluminación intensa) tienden a exacerbar algunos dolores (ejemplo: cefaleas).

En la actualidad, hay dos líneas de tratamiento del dolor:

  1. La terapia mediante farmacología consiste en el suministro de drogas para paliar el síndrome álgico.
  2. La terapia mediante medicina física o electromedicina consiste en la aplicación de corrientes de distinta índole y ondas sónicas para tratar el dolor, dentro de la amplia gama de dispositivos de electroterapia disponibles.

En el tratamiento del dolor, hay que distinguir entre: (1) Tratamiento del dolor agudo es el que se siente al sufrir una contusión, una fractura, tenemos dolor de muelas o caminamos tras una operación quirúrgica importante. (2) Tratamiento del dolor crónico es un dolor constante y prolongado en el tiempo. (3) Tratamiento del dolor en el cáncer, en el cáncer terminal y en otras enfermedades que cursan con dolor crónico y agudo está descrito en la Escalera analgésica de la OMS (Organización Mundial de la Salud). En ella se describen los distintos tratamientos y medicamentos.

En general, resulta más sencillo tratar el dolor agudo, que normalmente se ha generado debido a la presencia de daño en un tejido blando, una infección y/o una inflamación. Normalmente se trata con medicamentos, usualmente analgésicos, o mediante técnicas apropiadas para eliminar la causa y controlar la sensación dolorosa. Si el dolor agudo no se trata adecuadamente, en algunos casos puede degenerar en dolor crónico.

A menudo, los pacientes que sufren de dolor crónico son tratados por varios médicos especialistas. Aunque normalmente se genera por una lesión, una operación o una enfermedad, el dolor crónico puede no tener una causa aparente. Este problema puede generar problemas psicológicos, que confunden al paciente y a los profesionales médicos.

La anestesia es la condición en la cual las sensaciones (no solo de dolor) están bloqueadas por una droga que induce una falta de detección. Puede ser total (anestesia general) o parcial, afectando a una parte mínima del cuerpo (anestesia local o regional).

La analgesia es la eliminación de la sensación de dolor, sin pérdida de consciencia. El cuerpo posee un sistema endógeno de analgesia, que puede complementarse con analgésicos para regular la nocicepción y el dolor. La analgesia puede producirse en el sistema nervioso central, en los nervios periféricos o en los nociceptores. De acuerdo con la teoría de control de entrada del dolor, la percepción del dolor puede ser modulada por el cuerpo.

Generalmente los conceptos de dolor y placer son opuestos, se supone que si hay placer no puede haber dolor y viceversa. Pero también es sabido que en situaciones alteradas se puede llegar a sentir placer haciendo daño a otra persona (sadismo), obtener placer al sentir dolor (masoquismo) o ambos a la vez (sadomasoquismo). En otras ocasiones, aunque el dolor en sí mismo no produzca placer, sí puede darse la circunstancia de que haya sido causado por un proceso satisfactorio en su conjunto, lo cual puede ocasionar cuadros en los que el dolor y placer se entremezclan.

A pesar de parecer contraintuitivo, esta asociación tiene una base neurobiológica entendible.

El dolor fetal es el que sienten los bebés antes de nacer, además existen pruebas de que los recién nacidos sufren dolor con mayor intensidad que los adultos.

A las siete semanas de la gestación ya existe sensibilidad alrededor de la boca y a las 20 semanas en toda la piel, además en esta etapa el bebé es capaz de reconocer la voz de su madre; de las 24 las 48 semanas ya están presentes las vías anatómicas para sentir el dolor.

Distintos estudios sugieren que el recién nacido que ha sido sometido a estímulos dolorosos tienen una sensibilidad alterada, manifestada por un umbral del dolor disminuido, esto es que ante estímulos poco intensos se percibe mayor dolor de lo habitual, además de ansiedad, déficit de atención e hiperactividad, patrones de conducta autodestructiva, deficiencias neurológicas, inhabilidad para adaptarse a situaciones nuevas, impulsividad o brusquedad, falta de control social y problemas de aprendizaje.

¡Esto no es todo amig@!

Como puedes ver hoy he escogido un tema muy común que nos afecta a todos en general. ¿Quien no ha tenido un dolor de cabeza? o ¿quien no se ha golpeado el dedo pequeño del pie con el borde de la cama al hacerla?

Ya sabes que existen dos tipos de dolor: el dolor físico y el dolor psicólogico. Para ambos hay cura y no me refiero a la medicación, sino a un tratamiento psicológico. Si has entendido bien cualquier dolor se puede tratar con la psicología.

¿Te atreves a probar?

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¿QUE SABES DEL COACHING?

El coaching es una forma de desarrollo en la cual una persona con experiencia, llamada coach, apoya a un alumno o cliente a lograr un objetivo personal o profesional específico al brindarle capacitación y orientación. En ocasiones, al alumno se le conoce como coachee. A menudo, el coaching puede significar una relación informal entre dos personas, una de las cuales tiene más experiencia y pericia que la otra y ofrece consejos y orientación a medida que la persona entrenada aprende; sin embargo, el coaching se diferencia de la tutoría al centrarse en tareas u objetivos específicos, en contraposición a metas más generales o desarrollo general.

Desde el punto de vista de la Real Academia Española, usar la palabra coach y sus derivados (coaching, coachee, etc.) al hablar español es algo innecesario, argumentando que ya existen términos en español cuyo sentido es equivalente, tales como entrenador y preparador.

Vergara (2015) define al coaching como un proceso dialógico y praxeológico, mediante el cual el coach o entrenador genera las condiciones para que la persona o grupo implicados en dicho proceso busquen el camino para alcanzar los objetivos fijados usando sus propios recursos y habilidades, fuertemente apoyados de la motivación, responsabilidad y creatividad.

Existen varios enfoques, métodos y tipos de coaching, los cuales pueden llegar a variar en gran medida.

El coaching es una actividad no reglada oficialmente, lo que ha provocado que existan muchas escuelas y estilos de coaching con grandes diferencias entre ellos. Así, el proceso de coaching de un estilo motivacional, como el de Tony Robbins, difieren mucho del proceso de coaching no directivo descrito por Timothy Gallwey. No existe, por lo tanto, un proceso de coaching único, porque no existe una única práctica profesional unificada.

Si nos atenemos a la primera referencia bibliográfica sobre coaching, el libro “Coaching for Performance” en castellano “Coaching. El método para mejorar el rendimiento de las personas” , de Sir John Whitmore, presentó el modelo GROW como primera metodología de coaching.

La mayoría de organizaciones de coaching defienden que es un modelo de acompañamiento no directivo en el que intervienen dos personas, el coach y el coachee (cliente). Por lo general, el proceso se explica como un método de indagación y gestión de creencias, de manera que el coach aplica un método que trata de no dirigir al cliente, sino que permite que el cliente descubra por sí mismo, sin que el coach le transmita conocimientos.

En el proceso de coaching, interactúan dos personas; uno es el coach o entrenador, que es la persona que acompaña a la persona que está siendo orientada para mejorar en el desempeño de sus funciones. El otro es el coachee o persona en entrenamiento, quien genera y descubre los conocimientos y las competencias que necesita para mejorar y alcanzar sus objetivos y metas.

Si nos referimos a un método de coaching centrado en las acciones, podríamos decir que el entrenador se compromete con su entrenado en una alianza de colaboración, estableciendo unos objetivos concretos y diseñando un plan de acción que les permita alcanzarlos dentro de los plazos establecidos. Este plan fijará una serie de encuentros entre los intervinientes que permitan conseguir la finalidad prevista, acompañado de otro conjunto de actividades destinadas a mejorar aspectos concretos de la persona en entrenamiento.

Si hablamos de un coaching de estilo transformador, el coach acompaña al cliente a observar, comprender y reobservar su realidad en torno a un objetivo y la situación del cliente en el entorno, de manera que el resultado es una reinterpretación no dirigida que aporta claridad y nuevos puntos de vista al cliente. Con los nuevos puntos de vista, el cliente puede encontrar interpretaciones más útiles para su lograr su objetivo. Este proceso, el coach aporta técnicas de indagación, pero la información encontrada y su utilidad, son exclusivas del cliente.

Para la efectividad del coaching influye el tipo de relación que se establezca y se requiere que esté basada en la confianza entre ambos participantes.

Cuando el coaching ser aplica en el entorno laboral y está especializado en un área específica, el coach puede ser también un consultor que le ayude a innovar en los procedimientos. Por lo tanto, para mejorar la productividad del proceso, el entrenador debe tener un conocimiento profundo del puesto de trabajo desarrollado por el entrenado y de la forma en que este puesto se relaciona con los objetivos de la organización. Asimismo, el coach, ha de disponer de voluntad para comunicar, debe desear y ser capaz de compartir su información con el entrenado y estar dispuesto a tomarse el tiempo que requiere este esfuerzo.

Si hablamos de un coaching de estilo motivacional, el proceso que aplica el coach se basa en escuchar las interpretaciones del cliente y promover que elimine las que considera que son un obstáculo para lograr su meta (como los “no puedo”) y añadir creencias potencialmente útiles (como, “debo intentarlo” o “sí puedo”).

Los pasos a segur en un proceso o una sesión difieren mucho de un estilo de coaching a otro. La primera referencia bibliográfica en este sentido aparece en el libro “Coaching for Performance” ​ que incluyó el modelo de Graham Alexander y Alan Fine “GROW” (Goals, Reality, Options, Will).

Los pasos descritos en el modelo GROW son:

  1. Goal: identificar objetivos, como primero paso para evitar que sea vean limitados por los pasos posteriores.
  2. Reality: análisis de la situación y realidad descrita por el cliente
  3. Options: identificación de opciones enmarcadas en esa realidad. En el modelo original, el coach podía aportar herramientas para que aparecieran opciones nuevas (como la tormenta de ideas)
  4. Will: acciones futuras concretas

Las escuelas latinoamericanas (como coaching ontológico), se comprometen más con el objetivo y se trabajan mucho las creencias contenidas en la realidad (“Reality”) descrita por el cliente. También suelen hacer mucho hincapié en las acciones (“Will”), defendiendo que, sin acción, no hay coaching.

En la práctica del coaching para ejecutivos o el desempeño profesional, encontraremos un entorno menos propenso a la introspección y en el que las conversaciones están más focalizadas en las acciones y la organización del agenda del cliente.

¡Eso no es todo amig@!

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TODOS PROCRASTINAMOS ALGUNA VEZ

La procrastinación (mañana),​ postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables por miedo o pereza a afrontarlas.

Trata de un trastorno volitivo del comportamiento que tiene su raíz en la asociación de la acción por realizar con el cambio, el dolor o la incomodidad (estrés). Este puede ser psicológico (en la forma de ansiedad o frustración), físico (como el que se experimenta durante actos que requieren trabajo fuerte o ejercicio vigoroso) o intelectual. El término se aplica comúnmente al sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente sin tener una fuerza de voluntad para concluirla. El acto que se pospone puede ser percibido como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se autojustifica posponerlo a un futuro sine die idealizado, en que lo importante es supeditado a lo urgente.

Los individuos de la sociedad actual, se caracterizan por desarrollar varias actividades a la vez, lo cual puede ser contradictorio para no llevar a cabo exitosamente ninguna actividad, pretender resolver actividades del hogar, escuela, trabajo y cuestiones sociales, sin considerar que dichas acciones requieren de esfuerzo, tiempo y dedicación para su elaboración, por lo que la complejidad de dichas actividades incrementa, y por consiguiente su resolución se posterga sin obtener resultados favorables para ninguna.

La procrastinación, como síndrome que evade el responsabilizarse posponiendo tareas, puede llevar al individuo a refugiarse en actividades ajenas a su cometido. La costumbre de posponer, si bien no se ha demostrado cabalmente, puede generar dependencia de diversos elementos externos, tales como navegar en Internet, leer libros, salir de compras, comer demasiado o dejarse absorber en exceso por la rutina laboral, entre otras, como pretexto para eludir alguna responsabilidad, acción o decisión.

Este problema de salud no necesariamente está ligado a la depresión o a la baja autoestima. El perfeccionismo extremo o el miedo al fracaso también son factores para posponer (por ejemplo: al no atender una llamada o una cita donde se espera llegar a una decisión).

Existen dos tipos de individuos que ejecutan esta acción:

  • Procrastinadores eventuales, cuya actitud evasiva no se repite habitualmente.
  • Procrastinadores crónicos, cuya conducta evasiva es constante y repetida en el tiempo.

Los segundos son los que comúnmente denotan trastornos en los comportamientos antes mencionados. Algunos autores afirman que existen en la actualidad conductas adictivas que contribuyen a este trastorno de evasión, se refieren, por ejemplo, a adicciones como:

  • La televisión.
  • La computadora u ordenador, y más concretamente a Internet.
  • El teléfono móvil.
  • Principalmente el uso de redes sociales.

Otros autores afirman que tales adicciones no existen; no obstante, pese a que ya hay propuestas de tratamiento para este tipo de problemas conductuales (terapia cognitivo-conductual sobre todo), se trata de un tema muy nuevo, en el que aún hace falta realizar mucho trabajo de investigación.

Por otra parte, el llamado “síndrome del estudiante” (el hecho de que muchos estudiantes pospongan la entrega de sus trabajos hasta el último minuto del día de la fecha límite o el estudio hasta el día antes del examen) está presente, al parecer, también en otros grupos sociales: en las temporadas en las que se acerca la fecha límite para pagar los impuestos (para presentar las declaraciones mensuales o anuales), las oficinas donde se llevan a cabo esos trámites (los bancos, por ejemplo) se saturan de personas que asisten a realizar ese trámite solo hasta el último momento. Asimismo, es una conducta procrastinativa la que consiste en coleccionar muchas opciones como excusa para no decidirse por ninguna en concreto.

La procrastinación, en particular, es un problema de autorregulación y de organización del tiempo. Su solución consistiría, entre otras cosas, en lograr una adecuada organización del tiempo, concentrándose en realizar las tareas importantes que tienen un plazo de finalización más cercano. Quien pospone o procrastina una decisión, por no sentirse preparado —esperando que todo se resuelva por sí solo— suele aducir que lo hará después «… en cuanto tenga tiempo», con lo que está presentando, en el fondo, una conducta evasiva.

Causas y consecuencias. Podríamos definir la procrastinación como posponer un deber, o quitar tiempo a una obligación para destinarlo a otra. En definitiva, el arte de dejar para mañana lo que se debería haber resuelto hoy. Procrastinar es postergar o evitar un trabajo que debería hacerse.

William Knaus, en «Superar el hábito de posponer», propone una serie de características personales que son propias de las personas con tendencia a la postergación.​

  • Creencias irracionales: basadas en una pobre autoimagen y autoconcepto de sí mismos que les hace verse como inadecuados o incompetentes, o ven al mundo con demasiadas exigencias que no se ven capaces de cumplir.
  • Perfeccionismo y miedo al fracaso: postergar, y justificar un resultado final por falta de tiempo, sirve de excusa para evitar el miedo al fracaso, en tareas donde no hay garantías de éxito. Son personas perfeccionistas y autoexigentes, que se marcan metas poco realistas.
  • Ansiedad y catastrofismo: el cúmulo del trabajo supone un cúmulo correlativo del nivel de ansiedad. La dificultad para tomar decisiones y la búsqueda de garantías de éxito antes de iniciar una tarea provoca finalmente sentimientos catastrofistas, y como resultado se sienten saturados e indefensos. Pueden sentir complacencia, escudándose en que no son aptas para las exigencias del mundo que les ha tocado vivir.
  • Rabia e impaciencia: las exigencias desmesuradas y el catastrofismo provocan también rabia e impaciencia. Pueden surgir ideas del tipo «yo debería ser capaz de realizar esto solo» «¡qué idiota que soy!» o «¡no puedo tolerar esta ansiedad!». Estas personas perfeccionistas, al no cumplir con las metas que se marcan, se muestran agresivas contra sí mismos. Terminan atrapadas en un círculo de enfado-rebelión que empeora su rendimiento.
  • Necesidad de sentirse querido: el deseo de realizar tareas sobre la base de la recompensa en forma de amor o aceptación de los demás. La creencia que subyace es: «todos deberían amarme para poder amarme a mí mismo». Basa su valía como persona en la aceptación y atención recibida. Si se les recompensa con sus demandas implícitas se sienten fuertes psicológicamente y por el contrario se sienten inválidas cuando no obtienen lo que desean. Por ese motivo estas personas aceptan todo tipo de demandas de los demás con el fin de agradar.
  • Sentirse saturado: el trabajo se les acumula, y se ven incapaces de establecer prioridades; esto provoca sentimientos de ansiedadsaturaciónestrésangustiaindecisiónimpotenciainmovilización y fracaso, lo que cierra un círculo vicioso del que no pueden escapar.

Existen tres tipos de procrastinación:

  • Por evasión, cuando se evita empezar una tarea por miedo al fracaso. Es un problema de autoestima.
  • Por activación, cuando se posterga una tarea hasta que ya no hay más remedio que realizarla. Es un problema contrario al anterior.
  • Por indecisión, típico de las personas que, intentando realizar la tarea, se pierden en pensar la mejor manera de hacerlo sin llegar a tomar una decisión. Se denomina también complejo de Penélope (la mujer de Ulises, que tejía y destejía siempre la misma tela para evitar casarse con los pretendientes al reino insular de Itaca mientras esperaba que volviera Ulises).

¡Esto no es todo amig@|

Cierto es que todos procrastinamos alguna vez o bastantes veces. Mi consejo es que las tareas que tardes menos de 10 minutos en hacerlas las realices en el momento y no las dejes para mañana.

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PSICOLOGIA DEL TRABAJO

La Psicología de las Organizaciones se puede definir como una disciplina desde la que se pretende arrojar luz sobre las peculiaridades y características del comportamiento que las personas desarrollan en uno de los ámbitos sociales más característicos y representativos de la sociedad contemporánea: la organización.

La psicología del trabajo y de las organizaciones es un área especializada de la psicología cuyos antecedentes son la psiquiatría, la neurología, la economía, psicología industrial y la psicología social. Es una disciplina científica que estudia la conducta del ser humano y sus experiencias en el contexto del trabajo y la organización desde una perspectiva individual, grupal y organizacional. Tiene por objetivo describir, explicar y predecir estas conductas, pero también resolver problemas concretos que aparecen en estos contextos. Su finalidad principal se resume en dos: mejorar el rendimiento y la productividad así como potenciar el desarrollo personal y la calidad de vida laboral de los empleados en el trabajo. De este modo la psicología del trabajo y de las organizaciones intenta conocer, describir, evaluar y diagnosticar diferentes aspectos de la organización, como su estructura, clima, cultura, sus sistemas sociales y sus procesos. En los procesos sociales cabe señalar el poder, influencia, cultura, dirección y negociación, que juntan lo social y lo organizacional dentro de la entidad organizacional, como aspectos en los cuales se interesa la psicología organizacional.

Asimismo, aunque haya una estrecha relación entre la psicología del trabajo y la de las organizaciones, también existen algunas diferencias. Por su parte, la psicología del trabajo, se preocupa de la actividad concreta de cada trabajador y se interesa más por el tipo de tareas que tiene, el ambiente laboral, los horarios laborales, la carga de trabajo, conflictos de rol, el síndrome de desgaste profesional o burn out y el error del trabajador.  Mientras que la psicología de las organizaciones tiene un enfoque más amplio y estudia más allá del trabajador: la organización en la que está inmerso y su relación con ésta.​ Ambas perspectivas se consideran complementarias para entender la conducta de los trabajadores en sus empresas y cada una se centra en unos objetos de estudio.

Existen perspectivas críticas a los primeros desarrollos e intervenciones por considerarlos orientados a contribuir con los empresarios para elevar el rendimiento de la fuerza de trabajo y lograr objetivos de productividad. Dichas perspectivas introducen dimensiones novedosas que proponen diferentes caminos de desarrollo. 

El análisis del empleo tiene algunos métodos diferentes, pero implica principalmente la recogida sistemática de información acerca de un trabajo. Esto conlleva a un proceso de reflexión histórica del trabajo desde la evolución del ser humano. El análisis de trabajo orientado a la tarea, implica un examen de los deberes, tareas, y/o competencias requeridas por un trabajo, mientras que un análisis de trabajo orientado al trabajador, implica un examen de los conocimientos, destrezas, habilidades y otras características (KSAOs) necesario para realizar con éxito el trabajo. La información de análisis del trabajo se utiliza para muchos propósitos, incluyendo la creación de procedimientos de trabajo relevante de legislación y estatutos organizacionales, análisis de planes estratégicos, diseño de la estructura organizacional, reclutamiento y selección de personalevaluaciones de desempeño, estudios de la cultura y el clima laboral, la calidad de vida de los trabajadores, sistemas de compensación y los criterios, o los programas de capacitación. Cuestionario de análisis de posición es un análisis particular que se utilizan para determinar las características de un individuo en el trabajo y los relaciona con características humanas.

La psicología organizacional implica investigar, estudiar y analizar las leyes, estatutos, normas y reglamentos de una organización, así como también los sistemas de gerencia y planificación de la misma. En base a ello, se podrá generar un diseño de la división o el modelo del trabajo acorde a las necesidades de una organización.

Las personas que ejercen la psicología del trabajo y las organizaciones suelen trabajar con especialistas en recursos humanos para diseñar (a) los procesos de reclutamiento y (b) los sistemas de selección de personal. Contratación de personal es el proceso de identificación de candidatos calificados en la fuerza de trabajo y conseguir que soliciten puestos de trabajo dentro de una organización. Procesos de selección de personal incluyen el desarrollo de las ofertas de empleo, la colocación de anuncios, definiendo las cualificaciones clave para los solicitantes, y descartar a los solicitantes calificados.

Selección de personal es el proceso sistemático de la contratación y promoción del personal. Los sistemas de selección de personal emplean prácticas basadas en la evidencia para determinar los candidatos más calificados. La selección del personal implica tanto a el recién contratado como a las personas que puedan ser promovidas desde dentro de la organización. Las herramientas de selección más comunes incluyen pruebas de habilidad (e.g., cognitivas, físicas, or psico-motor), pruebas de conocimiento, pruebas de personalidad, entrevistas estructuradas, la recogida sistemática de datos biográficos, y muestras de trabajo. Psicólogos I-O deben evaluar las pruebas en relación con el grado en que las herramientas de selección predicen el desempeño laboral, la evidencia que apoya sobre la validez de las herramientas de selección.

Los procedimientos de selección de personal suelen ser validados, es decir, que se muestra a ser el trabajo pertinente, utilizando uno o más de los siguientes tipos de validez: validez de contenidovalidez de constructo, y/o validez relacionada con criterio. Psicólogos I-O se adhieren a las normas profesionales, como Sociedad de Psicología Industrial y Organizacional (SIOP) Principios para la validación y aplicación de los procedimientos de selección de personal​ y los Normas para la Educación y pruebas psicológicas. The Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo Uniform Guidelines también son influyentes en la orientación de la selección de personal a pesar de que han sido criticados como obsoletos en comparación con el estado actual del conocimiento en I-O psicología.

Psicólogos I-O no sólo ayudan en la selección y evaluación de personal para puestos de trabajo, sino que también ayudan en la selección de los estudiantes para el ingreso a los colegios, universidades y escuelas de posgrado y profesionales, así como la evaluación de los logros de los estudiantes, la aptitud de los estudiantes, y el desempeño de los maestros y escuelas. Cada vez más, los psicólogos I-S están trabajando para la evaluación educativa y las organizaciones de evaluación y divisiones.

Un meta-análisis de los métodos de selección de la psicología personal encontró que habilidad mental general fue el mejor predictor global del rendimiento en el trabajo y el rendimiento de formal.

La valoración del desempeño evaluación del desempeño es el proceso de medición de comportamientos en el trabajo de un grupo o de un individuo y los resultados contra las expectativas del trabajo. ​ La evaluación del desempeño se utiliza con frecuencia en las decisiones de promoción y compensación, para ayudar a diseñar y validar los procedimientos de selección de personal, y para la gestión del rendimiento.21​ La gestión del rendimiento es el proceso de proporcionar retroalimentación sobre el desempeño en relación con las expectativas e información de mejora (e.g., coaching, mentoring). La gestión del rendimiento también puede incluir la documentación y el seguimiento de la información de desempeño para fines de evaluación a nivel organizacional.

¡Esto no es todo amig@|

La situación laboral que estamos atravesando es muy precaria como consecuencia del COVID 19. Esta pandemia ha dejado consecuencias no solo en el ambito sanitario, también en el laboral.

Decenas de puestos de trabajo se estan perdiendo como consecuencia de la crisis económica, empresas que criamos que jamás cerrarían lo estan haciendo. Probablemente tú que estas leyendo este post te encuentres en una situacion laboral similar y por mucho que le das vueltas a la cabeza no encuentras una solucion.

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