NUNCA JUZGUES SIN CONOCER

¿Quién no ha escuchado la magnífica letra de la película de Disney “La Bella y la Bestia”? y ¿Quién no ha visto la película bien en dibujos animados o en film? Creo que todos la hemos visto y hemos escuchado su banda sonora. Con la escusa de que es una película de Disney, esta película se la ponemos a nuestros hijos, sobrinos o nietos, pero ¿para que se la ponemos? Porque ya la han visto los demás niños o para inculcarles unos valores.

  Desde que estamos en el vientre materno, nuestra madre ya nos imagina físicamente “perfectos”, ya juega con un prototipo del bebe. Quiere un niño guapo, sin problemas, inteligente……. Así, cuando el bebe viene con problemas es cuando los padres se derrumban precisamente por el prototipo de bebe que habían imaginado. En nuestra niñez nos vuelven a poner esa película u otras como “El Jorobado de Notre Dame”. Nuestros padres, familiares y maestros nos quieren hacer ver una sociedad idealizada donde debemos ayudar a nuestros compañeros de clase y, en general a todo el mundo. ¿A quien escoge el clero el día del Domund para ir con las huchas a recoger dinero? Siempre a los niños porque son inocentes y no saben el tipo de sociedad en el que viven.

     En nuestra adolescencia las cosas cambian. Vemos una sociedad muy diferente a la que nos han inculcado nuestra familia. Muchas veces decimos que la adolescencia es mala y que los padres lo pasan mal porque sus hijos cambian las conductas que tenían en la etapa infantil. Decimos que “están en la edad del pavo” quizás porque quieren vivir en su sociedad idealizada y no en una sociedad que desafortunadamente les hemos dejado. Por eso tanta rebelión con los padres y tan poca aceptación de la sociedad donde el dinero es el jefe de todo, donde a los pobres y discapacitados hay que quitarles del medio porque estorbamos, porque no valemos o sencillamente es mejor tener un pueblo bonito, bien limpio donde disfruten los visitantes que, por ejemplo, crear puestos de trabajo para discapacitados.

La sociedad nos hunde: si, bien, nos da la oportunidad de estudiar una carrera (los discapacitados privilegiados, yo una de ellas) solo faltaba ya. Después, cuando acabábamos hacemos masters, doctorados y empezamos a mandar curriculums donde no sabemos si es mejor o peor poner que tenemos una discapacidad. Imaginemos que lo ponemos, ya estamos directamente fuera y, ni siquiera miran mas, descartados por la ignorancia de no saber. Si no lo ponemos nos harán una entrevista en la que estarán mas pendientes de nuestros movimientos que de lo que decimos. Hay una frase que me dijo una compañera de trabajo ecuatoriana:

        TEN MAS MIEDO A LA IGNORANCIA QUE A LA MALDAD

Que cierto es. La ignorancia, el no saber como es un discapacitado, el no saber lo que puede hacer o simplemente no dedicar cinco minutos para hablar con él es la ignorancia que tiene esta sociedad.

    ¿Por qué no dedican cinco minutos para hablar con nosotros?, ¿Somos las bestias del cuento o sencillamente vivimos en una sociedad donde no hay tiempo, donde no nos sobra el tiempo o lo queremos dedicar a otras cosas?. A lo mejor la sociedad nos enseña a ser fuertes, independientes, donde pedir ayuda es cosa de débiles. Como psicóloga que soy, os digo que pedir ayuda es de valientes, reconocer que somos todo el mundo personas con limitaciones es de valientes y enviar una sonrisa a personas que nos tratan como las bestias de la película es de valientes.

El problema no lo tenemos los discapacitados sino las personas que hacen la sociedad en la que vivimos. Unas personas ignorantes que, pueden tener muchas carreras universitarias, masters, doctorados, pero ¿de que les sirve?, ¿es que no se dan cuenta de que cualquier accidente que tengan los puede convertir en discapacitados? O ¿no saben que en su vejez serán discapacitados? Siguiendo el simil de la película “La Bella y la Bestia” todos seremos las bestias de la sociedad.

TODOS NOS CONVERTIREMOS EN LAS BESTIAS DE LA SOCIEDAD.

No seamos ignorantes y conozcamos a las personas antes de juzgarlas. Si seguimos juzgando sin conocer a las personas, nosotros los discapacitados en este caso, las bellas siempre se convertirán en bestias sencillamente porque juzgan o juzgamos a cada persona antes de conocerla. Me da mucha pena, hay tanta gente de valor discriminada solo por tener una discapacidad que nos estamos perdiendo un montón de cualidades por no saber, por no conocer.

Jamás os avergoncéis por tener una discapacidad, es la sociedad la que debe sentir vergüenza por crear un mundo donde el que manda es el dinero; la archisabida frase “Tanto tienes, tanto vales”. Donde lo que importa es el poder. ¿Qué clase de sociedad estamos formando para nuestros hijos?

Afortunadamente, cada día hay mas leyes que muestran los derechos de los discapacitados y, tal como sucede en el cuento de “La Bella y la Bestia”, las bestias se convertirán en guapos principes.

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